Los otros visitantes de las playas de A Coruña en verano: «Non hai que demonizar, morren máis persoas por picaduras de avespa que de carabelas»
A CORUÑA
Los veraneantes no son los únicos vecinos que habitan los arenales en época de vacaciones
04 sep 2023 . Actualizado a las 21:11 h.Es durante el verano cuando más frecuentamos nuestras playas y surcamos la costa. Una costumbre que lleva a los humanos a pensar que son los únicos habitantes habituales de dichos hábitats, pero la realidad se asoma cuando toca convivir con estos otros visitantes de los arenales.
Las alertas por la presencia de carabelas portuguesas y medusas están siendo una constante en el litoral de la provincia. La pasada semana localidades como A Coruña se vieron obligadas a cerrar varias de sus playas por la aparición masiva de unas medusas, las Pelagia nocticula. «Todos os veráns chegan medusas, sobre todo, cando nos achegamos ao outono e do tipo veleiriños. Este ano comezaron xa na primavera e doutros tipos», apunta Alfredo López, biólogo de la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños de Galicia (Cemma).
Las alertas, corrobora el científico titular del Centro Oceanográfico de A Coruña Santiago Parra registraron un pico inusual. «Efectivamente, este año hay un incremento de la presencia de medusas y, especialmente, de carabelas portuguesas. Estas últimas muy poco frecuentes en nuestras aguas costeras. Normalmente se distribuyen por aguas tropicales y subtropicales del Atlántico, sobre todo en mar abierto, alejadas de la costa», explica Parra.
¿A qué se puede deber este aumento? Teniendo en cuenta que tanto las medusas como las carabelas son animales invertebrados pelágicos, es decir, oceánicos y que se mueven con las corrientes, la explicación está en las dinámicas oceánicas. «Cualquier cambio que produzca el calentamiento global afectará irremediablemente a todos los ecosistemas. El incremento de la temperatura del agua afectará a los patrones de circulación de nuestras aguas, a la productividad de nuestras rías y a la distribución de las especies actuales de peces e invertebrados. Se producirán cambios y ajustes difíciles de predecir», avanza Parra.
Este verano también ha sido intenso para el Cemma por los avistamientos, y varamientos, de tiburones. Especialmente, de crías de tiburón azul. En agosto, en Doniños (Ferrol) incluso varó un ejemplar de seis metros de un tiburón peregrino, menos habitual, y que murió al tragar la arena de la playa. «É un fenómeno máis frecuente desde hai uns cinco ou seis anos. Agora xa é un clásico atopar crías de quenllas, ou tiburón azul, nas praias», dice Alfredo López. Sin embargo, aunque sus visitas sean ahora más numerosas, el tiburón azul, una especie cosmopolita, es en realidad un vecino de nuestro litoral.
«Realmente, no es algo excepcional. Nuestras costas son una de las zonas de reproducción de esta especie. Estas crías y juveniles, en su búsqueda de alimento, se acercan a la costa y a veces se desorientan, incluso llegan a morir de inanición», aclara Parra.
Como la pesquería de estas especies está ahora protegida, es comprensible que sus poblaciones aumenten. Lo mismo que sucede con las orcas. «En la época estival las orcas se localizan más cerca de costa debido principalmente a que van siguiendo la migración anual de los cardúmenes de sus principales alimentos: atunes y bonitos», dice Parra.
Lo curioso es que, mientras estas últimas se han demonizado, con los arroaces sucede lo contrario. «Na ría de Muros e Noia vive desde hai anos un arroaz solitario, Confi ou Manoliño. É un comportamento anormal e hai que ter en conta que é un animal que pode pesar 400 quilos. Pode dar un golpe xogando e facer moito dano, tanto a el coma aos humanos, polo impacto ou por novas enfermidades», incide López.
Lo que parece claro es que, mientras el estudio sobre estos procesos debe realizarse a lo largo de los años, las autoridades deben estar vigilantes. «Hai que xestionar o baño, non só en función das mareas, senón tamén da presenza destas especies que poden provocar unha picadura ou dar un golpe», recuerda el biólogo del Cemma.
CARABELA PORTUGUESA: SON PARIENTES, PERO NO SON MEDUSAS
«Hay un incremento de la presencia de carabelas, muy poco frecuentes en nuestras aguas costeras. Normalmente se distribuyen por aguas tropicales y subtropicales del Atlántico, sobre todo, en mar abierto», apunta Santiago Parra, del Oceanográfico.
MEDUSAS: VAN EN GRUPO A DONDE LAS LLEVE LA CORRIENTE
Estos invertebrados pelágicos se desplazan con las corrientes. «O quecemento global favorece certos cambios nas dinámicas oceánicas. É como se os trópicos se abrisen: especies máis meridionais aparecen máis arriba», dice Alfredo Veiga, del Aquarium.
ESCARAPOTE: ESAS PICADURAS CLÁSICAS DE NUESTROS VERANOS
Se entierran en la arena y, cuando baja la marea y hay algas acumuladas en las playas, encuentran un hueco para comer. «Las fanecas o peces araña siempre han estado en nuestras playas y seguirán estando por ahora», incide Santiago Parra.
TIBURÓN AZUL: LAS CRÍAS PREFIEREN LAS AGUAS MANSAS
«La gran mayoría son crías de tintoreras, también llamadas tiburón azul o quenlla. El Golfo de Vizcaya, Galicia y Portugal forma parte de una amplia zona de cría de esta especie, por lo que su presencia no es anormal en nuestras costas», dice Santiago Parra.
ORCAS: LA POBLACIÓN PROTEGIDA QUE SIEMPRE ESTUVO AQUÍ
«Son criminalizadas de forma inxusta», dice Alfredo López, del Cemma. «As candorcas hóuboas toda a vida. Pasan por aquí na súa ruta, a 12 millas da Coruña xa as hai. Por sorte, xa non se cazan, coma as quenllas, e as poboacións creceron», añade Alfredo Veiga.
ARROAZ: LO NORMAL ES QUE VIAJEN EN GRUPOS FAMILIARES
Entran en las rías si ven que tienen comida. «Forma parte da súa curiosidade innata», dice Alfredo Veiga. «Non se pode promover o contacto cos arroaces solitarios, como Confi, na ría de Muros e Noia. Son animais duns 400 quilos», avisa Alfredo López, del Cemma.
PEZ CORNETA: BAJO EL MAR TAMBIÉN HAY CAMBIOS Y NUEVOS PECES
No generan alertas, pero son alteraciones a tener en cuenta. El pez corneta, el piloto, el tamboril o la barracuda «viven en aguas más cálidas del Mediterráneo o en aguas subtropicales y, con el calentamiento global, están ampliando al norte su distribución», dice Parra.
MACROALGAS: COMUNIDADES EN RETROCESO EN LA COSTA
Mientras unas poblaciones van en aumento, otras decaen. «As laminarias están moi mermadas. Están a desaparecer comunidades enteiras que creaban un efecto bosque. Pode ser pola predación de especies como la saboga», apunta Alfredo Veiga.
Alfredo Veiga, biólogo do Aquarium: «Causa máis mortes a avespa que a carabela»
«Son de Malpica. Meu avó falábame das candorcas como algo relativamente habitual». Alfredo Veiga traballa como biólogo no Aquarium Finisterrae da Coruña. Un lugar privilexiado para observar e coñecer os comportamentos dos animais mariños.
—Hai agora máis candorcas ou máis veleiros?
—Isto último pode ser [sorrí]. As candorcas hóuboas sempre, pasan por aquí. En Portosín téñoas gravado moi cerca da costa. Onde hai abundancia de alimento, haino de vida, porque todos estamos a aproveitar recursos. Pasa igual coas quenllas. A unhas millas temos unha importante pesquería de quenllas. Como agora non se pescan, antes capturábanse, e son un superdepredador, proliferan. Máis ben o que houbo foron épocas de escaseza e están a volver.
—Por que os arroaces son sempre benvidos?
—Os arroaces teñen un comportamento activo, poden entrar nunha ría a comer porque dentro hai parrochiña ou augas mansas para as crías. Con todo, non é bo interactuar con eles polo ben de todos.
—As carabelas portuguesas son un perigo crecente?
—Non deixa de ser un fenómeno máis ou menos natural tras as alteracións polo quencemento global. Os tentáculos da carabela poden medir 30 metros e facer moito dano. Cando a súa presenza é moi abundante na praia, as autoridades teñen que tomar medidas. Pero sen demonizar: morre máis xente de picaduras de avespa que de carabela. Pero é verán e hai xente nas praias, en inverno o fenómeno non sería tan notorio.