«El futuro del transporte marítimo en el Ártico no está claro, pero la niebla podría representar un desafío importante», asegura Xianyao Chen, oceanógrafo físico de la Ocean University de China
08 may 2023 . Actualizado a las 11:36 h.Una de las consecuencias del progresivo retroceso del hielo en el Ártico es que dejará al descubierto el paso marítimo del noroeste. Esta vía revolucionará la navegación por mar. Un caso. La ruta desde Róterdam, el puerto con mayor actividad de Europa, hasta Shanghái, el más importante de China, recorre algo más de 20.000 kilómetros. A través del paso noroeste se reduciría esa distancia unos 13.600 kilómetros, es decir, más de la mitad. Los rusos son los primeros que han comprendido el potencial de esta ruta y están invirtiendo miles de millones en construir ciudades en la costa siberiana.
Sin embargo, a medida que el hielo desaparece y el océano queda al descubierto será cada vez más frecuente la formación de niebla, un contratiempo para la circulación. Un estudio publicado en Geophysical Research Letters ha descubierto que el océano Ártico se está nublando y reduciendo la visibilidad, lo que provoca costosos retrasos a los barcos que se ven obligados a disminuir la velocidad para evitar chocar con el peligroso hielo marino.
«El futuro del transporte marítimo en el Ártico no está claro, pero la niebla podría representar un desafío importante», asegura Xianyao Chen, oceanógrafo físico de la Ocean University de China y autor del estudio. «Al diseñar las rutas de navegación a través del polo norte, debemos considerar el impacto de la niebla», reconoce.
«Evitar el hielo es fundamental. Este estudio ha hecho un buen trabajo al identificar los riesgos de la niebla, una limitación ambiental importante en el Ártico y que ha sido ignorado en gran medida», comenta el físico Scott Stephenson, otro de los autores.
Para examinar cómo el cambio climático ha afectado las condiciones de niebla a lo largo de las rutas marítimas del Ártico y ver cómo cambiarán las condiciones durante el siglo XXI, los investigadores utilizaron datos sobre la niebla recopilados entre 1979 y 2018. «Curiosamente la niebla ya está reduciendo el tiempo que ganan los barcos al tomar las rutas árticas mucho más cortas. La velocidad en los días de niebla es más lenta que en los días despejados. A medida que el Ártico se vuelve más nublado, el transporte marítimo podría continuar disminuyendo a menos que se ajusten las rutas», concluye.