Que dejen las luces de Navidad

Sandra Faginas Souto
Sandra Faginas CRÓNICAS CORUÑESAS

A CORUÑA

MARCOS MÍGUEZ

Es un gusto pasear por Coruña estos días y sorprenderse con el alumbrado navideño que, lejos de parecerse a Chonilandia, ilumina las calles de la ciudad en estas noches frías y lluviosas

15 dic 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Es un gusto pasear por Coruña estos días y sorprenderse con el alumbrado navideño que, lejos de parecerse a Chonilandia, ilumina las calles de la ciudad en estas noches frías y lluviosas. Todas esas bombillitas que quedan colgando en muchas de las rúas, rotondas y placitas acaban por darle un toque mágico a Coruña. Pero no solo en el centro, hay algunas iluminaciones, como, por ejemplo, las de la ronda de Nelle en el cruce con la avenida de Arteixo, en que esa cascada de brillo pone otro foco a la travesía. Parece, de pronto, otra calle.

Con las luces navideñas cambia la perspectiva de todo. No me refiero a ese barullo de colorines que termina haciendo de las ciudades un parque de atracciones. Ese exceso satura. Pero si están bien escogidas, y si están bien colocadas, las bombillitas consiguen esa decoración acogedora, como las lamparitas de noche, que arrojan mucho más calor a cualquier lugar.

Tal vez toda esta alegría de las lucecitas sirva también para darnos cuenta de que, fuera de la Navidad, hay muchas zonas oscuras en nuestra ciudad. Y que, habitualmente, cuesta abrirse camino en esa profundidad de la noche cuando Coruña es Coruña. Algunas farolas llevan con nosotros tantos años que de lo viejecitas que están apenas consiguen dar los aleteos de dos chispazo. Cuando no se ha apostado, en otros casos, por mantener esos recortes de luz que ya estaban impuestos por los gobernantes anteriores.

De ahí que la Navidad nos pueda iluminar otra perspectiva para darle un poquito de alegría a nuestras calles. Porque parecen de anuncio todos esos toldos de estrellitas que vienen a levantarnos el ánimo cuando estamos en cualquiera de las terrazas estos días. Ojalá pudiera ser siempre así y tuviésemos una Coruña con más luz. De esas, claro, que son de bajo coste.