Adiós a Fernando Cabaleiro Lorenzo, presidente de Utilmacon S.A. y coruñés de adopción

La familia de Fernando

A CORUÑA

Fue uno de los socios fundadores de la Asociación Amigos dos Museos de Galicia

06 sep 2022 . Actualizado a las 12:34 h.

Fernando Cabaleiro Lorenzo falleció el pasado jueves, a los 90 años, en su casa, rodeado de sus seres queridos. Luchador nato, nació en Vigo en los duros años treinta, estudió en los Hermanos Maristas y cuando ya estaba en Madrid estudiando aparejadores, el fallecimiento de su padre lo llevó a ponerse a trabajar para sacar a su familia adelante. Ese espíritu luchador y esa fortaleza le acompañaron toda su vida.

Fue en Vigo donde creó la primera empresa de venta y alquiler de material de construcción pero por circunstancias de la vida, tuvo que dejarla y comenzar de cero en una ciudad donde no conocía a nadie. En 1973 se trasladó con su mujer y dos hijas a A Coruña y comenzó una nueva vida y toda una aventura. Era un empresario de la vieja escuela, fueron horas y horas de trabajo para empezar de nuevo, siempre con una sonrisa y una gran nobleza, cuando los tratos se cerraban con un apretón de manos.

Utilmacon S.A. fue su «ojito derecho» durante más de 25 años. Forjó una empresa donde llevar a cabo dicha filosofía de vida y de trabajo. Ahí transmitió sus valores de servicio al cliente, pero siempre con buen ambiente. Disfrutaba de estar al tanto de introducir cualquier innovación en el sector. Su ansia por la vida le llevaba a visitar la empresa todos los días, años después de jubilarse y hasta poco antes de dejarnos. Quienes lo conocieron decían de él que era «todo un caballero», pues su amabilidad, sonrisa y buen talante lo ejercía con todo el mundo.

Aunque la empresa era su vida, tenía tiempo para todo tipo de actividades, lecturas, conferencias, paseos... la más importante y que marcó su vida y la de su mujer, Chelo: viajar por Galicia y todo el mundo. Toda la familia fue a la primera excursión organizada por Felipe Senén cuando era director del Museo Arqueolóxico da Coruña, base de lo que en 1996 sería la Asociación Amigos dos Museos de Galicia. Fue socio fundador y muy activo en todas las actividades de esta asociación de carácter lúdico y pedagógico, donde tanto aprendió y compartió. Felipe Senén lo define así: «Durante su vida nunca dejó de lado esta misión participativa y divulgadora al lado de sus amigos de los museos… siempre con ejemplar sensatez, positividad y alegría». Él siempre decía que aunque era de Vigo, su equipo era el Deportivo, pues «uno no es de donde nace, si no de donde pace».