Una salida para las letras

Antía Díaz Leal
Antía Díaz Leal CRÓNICAS CORUÑESAS

A CORUÑA

ALBERTO LÓPEZ

A golpe de salidas, o mejor dicho de la supuesta falta de ellas, vamos cerrando facultades

25 may 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

El retaco grande está en la etapa en la que te pones a escoger asignaturas como si estuvieras ante la decisión de Sophie. Con la cabeza aprendiendo a amueblarse, los críos tienen que definir su futuro guiándose por planes de estudio que cambian cada legislatura, y que a los adultos nos cuesta comprender. ¿Se trata de que los chicos salgan bien formados? ¿Que aprendan con ganas, que se motiven? ¿Que tengan la capacidad de desarrollar una carrera profesional digna?

En el instituto les han dicho que las carreras de letras no tienen salidas. Que solo sirven para ser profesor. ¿Qué pensarán los alumnos al escuchar esto en boca de quien les enseña? Asumirán, entiendo, que ser profesor no es un buen trabajo. Que es mejor ser ingeniero, o electricista.

Qué bienintencionada parece la palabra «salidas», qué inocente. Y qué peligrosa es en el fondo, cuántas vocaciones se habrá llevado por delante, cuántos estudiantes y profesionales brillantes. A golpe de salidas, o mejor dicho de la supuesta falta de ellas, vamos cerrando facultades de Humanidades, vaciando las aulas de Filosofía, midiendo si en el instituto se estudian más o menos minutos de Literatura que de Física.

«Creo que dividir la educación en letras y ciencias es perjudicial. Entendemos mejor lo que nos rodea cuando disponemos de herramientas comunes». Lo decía la bióloga e investigadora Ángela Nieto en una entrevista en XL Semanal el pasado fin de semana. Y mientras, aquí estamos los demás, estigmatizando materias, minimizando la importancia de determinadas profesiones. En un mercado laboral cada vez más volátil, que levante la mano el que conozca una salida que no sea la de emergencia. El último de letras, que cierre al salir.