Feijoo cenando en Mamá Chicó

Sandra Faginas Souto
Sandra Faginas CRÓNICAS CORUÑESAS

A CORUÑA

La tranquilidad de una ciudad como Coruña es la envidia, seguro, de muchísimos políticos y de grandes empresarios que no pueden hacer una vida normal en las ciudades grandes

10 mar 2022 . Actualizado a las 17:06 h.

Justo el último día de la semana frenética de Feijoo, el presidente de la Xunta decidió tomarse un respiro y entró a cenar con su pareja, Eva Cárdenas, en el restaurante Mamá Chicó de la calle Picavia. Eran las nueve de la noche de un domingo frío y medio lluvioso, pero al calor del acogedor local, los dos disfrutaron tranquilamente de una pizza en ese céntrico establecimiento coruñés. Hasta ahí, dirán los lectores, nada extraño. Pero si una lo analiza bien, y se pone en el trajín del estrés que pudo haber tenido esa semana Feijoo entre vuelos de ida y vuelta a Madrid, que su descanso lo proyectase en la normalidad de una cena para dos en un restaurante de una ciudad como Coruña la cosa empieza a cambiar.

En realidad, eso es lo que extraña, la normalidad. La sencillez de poder tranquilamente tomarte algo, dar un paseo con tu pareja, entrar en cualquier sitio y sentarte sin que nadie te dé la lata ni te incomode. Así que mientras Feijoo tomaba la pizza con Eva, yo pensaba, a pocos metros, cómo le podría cambiar la vida si en unos meses se adentra en la vorágine de Madrid. Y ya no digamos si, llegado el momento, se viese convertido en presidente del Gobierno.

La tranquilidad de una ciudad como Coruña es la envidia, seguro, de muchísimos políticos y de grandes empresarios que no pueden hacer una vida normal en las ciudades grandes. Por eso, viendo a Feijoo en esa mesa esquinada, charlando y compartiendo como cualquiera los detalles de una semana estresada, puede ser una imagen excepcional en unos meses. La tranquilidad coruñesa es una suerte para Amancio Ortega y su familia y para tantos que saben que en otros rincones del planeta la cosa se pondría fea. Pocas pizzas pueden quedarle al presidente Feijoo como esas.