Un estudio censura el «escaso esfuerzo inversor» de los grandes ayuntamientos

La Voz A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

TORRECILLA

Propone corregir el minifundismo empresarial y el excesivo peso urbano

19 ene 2022 . Actualizado a las 16:48 h.

Datos para una radiografía de la comarca coruñesa: 859 habitantes por kilómetro cuadrado —la densidad de población más alta de Galicia, nueve veces por encima de la autonómica—, 2.586 nacimientos y 3.848 defunciones anuales, 20.100 inmigrantes en el 2020, 35.377 empresas dadas de alta en la Seguridad Social, 2.500 pensiones de jubilación en el 2019, 850 coches matriculados menos al año que en el 2010 (siguen por las carreteras 258.126), el precio de la vivienda en 1.744 euros por metro cuadrado, 13 oficinas bancarias cerradas en doce meses, 94 % de contratos temporales, 58.730 euros de valor catastral del inmueble urbano medio, 13 % de población extranjera —dos de cada tres nacidos en América—, 12.556 plazas turísticas, 31 bienes de interés cultural (BIC), el sector servicios disparado por encima del 80 % de la actividad.

Apenas son unas cifras del 2019 y el 2010 contenidas en el Informe de Coyuntura Económica de la provincia, publicado por el Club Financiero de Santiago en colaboración con la Diputación, que este lunes acogió la presentación del trabajo, elaborado por un equipo de economistas de las universidades de A Coruña y Santiago. «A obra proporciona unha visión exacta, fóra de calquera subxectividade ou intención política», señaló José Ramón Rioboo, alcalde de Culleredo y diputado de Emprego.

  

Obra de consulta

El informe, «que pretende ser unha obra de consulta segmentada por comarcas, e xa coa cuarta edición, tamén unha pequena biblioteca», apuntó el presidente del Club Financiero Roberto Pereira, aborda cinco bloques temáticos dedicados al territorio y los recursos naturales, la población, el mercado de trabajo, la estructura productiva y el sector público. No escatima valoraciones sobre las políticas públicas llevadas a cabo en el período 2010-2020, objeto del estudio, y en este cuarto número suspende su carácter anual al incorporar los dos primeros ejercicios de la pandemia.

Los autores llaman la atención sobre el «escaso esfuerzo inversor» de los ayuntamientos de A Coruña y Santiago, «mucho menor» que el resto de municipios, tanto en porcentaje de gasto como en euros por habitante. En el 2019 salieron de las arcas coruñesas 984 euros por vecino (1.125 en Santiago), todavía 46 por debajo de los gastados a principios de la década pasada. «Teniendo en cuenta el peso y la influencia en su ámbito territorial, esta realidad supone una falta de impulso por parte de la Administración local a la actividad económica, tanto directa como indirectamente, en años especialmente necesarios por el contexto vigente», advierte el equipo universitario. En el apartado de ingresos, el informe constata la operación de las haciendas locales de A Coruña, Santiago y Ferrol de recurrir al impuesto de bienes inmuebles (IBI) para paliar la caída de fondos derivada de la crisis y las medidas de austeridad. En diez años, la contribución escaló de 196 a 241 euros por coruñés, y el ayuntamiento pasó a percibir diez millones de euros más, de 48,3 a 59,33 en el 2019.

Propuestas

El informe de coyuntura define la provincia como «un entorno relativamente dinámico, con una situación geográfica privilegiada, una buena dotación de infraestructuras, notable capacidad empresarial e industrial, buen nivel de capacitación del capital humano y un stock reseñable de recursos endógenos». Sumando los tres campus universitarios de A Coruña, Santiago y Ferrol «al servicio del sector productivo», la presencia de los principales órganos de decisión en Galicia y el atractivo turístico vinculado a Santiago, A Coruña y las localidades costeras, el equipo integrado por David Rodríguez, Emilia Vázquez, María Bastida, Maite Cancelo y Miguel Vázquez Taín trazan un mapa de oportunidades para el crecimiento sostenido vinculadas a la transición energética, la planificación a largo plazo por parte de la Xunta y la alta capacidad de formación e industrialización de la población.

Habrá que corregir rigideces y problemas asociados al envejecimiento de la población, la excesiva concentración en las tres ciudades o el minifundismo empresarial, acusado en los servicios. Las consecuencias de la crisis sanitaria, el brexit y el coste de la transición energética, advierten, «ya se notan con claridad».