María Cruz López: «Esto es sangrante, los de las mutuas estamos en el limbo, nos discriminan»

R. Domínguez A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Cruz López, mutualista de Muface, con su hijo
Cruz López, mutualista de Muface, con su hijo EDUARDO PEREZ

Además de retrasos en la vacunación, denuncia agravios en el acceso de los adolescentes a los cribados del covid-19 con test de saliva en las farmacias

30 abr 2021 . Actualizado a las 20:25 h.

No hace falta que lo diga porque se le nota en el tono, aunque lo repite para que no quepa duda alguna: «Estoy muy muy enfadada, esto ya es lo último, es sangrante, los de las mutuas estamos en el limbo, nos discriminan», lamenta María Cruz López. Su queja airada es por acumulación. Es funcionaria, pertenece a Muface (Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado) y ya sabe que «muchos compañeros están teniendo problemas con la vacunación del covid-19», afirma, algo que le preocupa aunque «por ahora todavía no me toca». Pero por lo que se siente ya perjudicada le toca en lo que más duele. «A mi hijo no le hacen el cribado del coronavirus que están haciendo a todos los jóvenes y en prácticamente todos los colegios porque no tiene tarjeta del Sergas», denuncia antes de apuntar que el suyo no es un caso único y aislado.

«Somos muchos funcionarios y a los de los cuarteles les estará pasando lo mismo», dice en alusión a los mutualistas del Isfas (Fuerzas Armadas), que con los de justicia (Mugeju) tienen un régimen de aseguramiento diferente al del Sergas.

Su hija mayor tiene 17 y el chico 13. Fue con el pequeño con el que comprobó lo que considera «totalmente injusto». El centro en el que estudia, el IES Agra do Orzán, es uno de los que colabora en la campaña de la Consellería de Sanidade y el Colegio de Farmacéuticos para cribar a los adolescentes de 12 a 17 años mediante un test de saliva. «Del instituto nos enviaron a todos para que los chavales pasasen por determina farmacia, y así lo hicimos, pero no, me dicen que no le pueden dar el kit porque están usando un programa del Sergas y nosotros no tenemos tarjeta sanitaria, así que no, que no se la hacían. ¿Qué pasa? ¿Mi hijo no tiene el mismo derecho a la PCR que tienen todos los demás», se pregunta.

No «contemplados»

Cruz no se quedó quieta y tiró de teléfono. «Llamé hasta el Ayuntamiento», asegura. Contactó con el Sergas «y nada, que no estábamos contemplados y que lo arregláramos con nuestra mutualidad», explica.

¿Y en Muface? «Tampoco, nada, que pienso que bien podrían hacer algo, con los centros que tiene», opina una mujer que asegura sentirse agraviada. Para más inri, es funcionaria... de la Seguridad Social .

«Toda la vida trabajando para que ahora nos den una patada», añade Cruz, cansada de que «nadie me dé una solución» y ahora, visto lo visto, ya inquieta por lo que pueda suceder cuando llegue el momento de la vacuna. «Por ahora no me corre prisa, aún no me toca, que tengo 52 años», dice, pero ya llamó a Muface y «de momento ni proyecto, estamos en el limbo, me dijeron que están elaborando un listado para enviarle al Sergas; tal y como van las cosas, la vacuna a mí igual me llega en el 2030 o cuando esté muerta», ironiza.

En su opinión, lo que está ocurriendo a raíz de la pandemia infringe acuerdos básicos, ya que «se supone que cuando firmas con Muface vas a tener todos los derechos que tienes en la Seguridad Social -explica-, pero ya estoy viendo que no, en este momento parece que los mutualistas somos de segunda clase o de tercera, o que no existimos».

Listados y pruebas

La Consellería de Sanidade reiteró ayer su «firme vontade» de que se vacunen todas las personas residentes en Galicia «nas mesmas condicións» y, tal y como viene indicando ante las quejas por las demoras en mayores y personas dependientes con aseguramientos diferentes al del Sergas, la inmunización se está realizando siguiendo los listados que remiten las diferentes mutuas.

Sobre la realización de los cribados, Sanidade señaló ayer que para llevarlos a cabo y con el fin de «maximizar os resultados en función dos recursos dispoñibles, é imprescindible poder garantir unha resposta o máis áxil posible», de ahí que se utilice como base la tarjeta sanitaria.

Según apunta el departamento autonómico, con la realización de este tipo de pruebas de detección del coronavirus «o obxectivo non é tanto buscar un beneficio individual senón máis ben o beneficio colectivo de rebaixar a posible transmisión oculta que puidese existir por casos asintomáticos», indicaron desde la consellería, que también aclaró que esta estrategia «non ten nada que ver co proceso de diagnóstico precoz de todos os casos compatibles con covid-19» para lo que se están realizando pruebas diagnósticas «a todos os cidadáns, teñan aseguramento público ou privado».