Arquitectos e ingenieros consideran viable crear una zona de baño en el Parrote

candela f. roldáN / A.A A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

ABRALDES

El debate sigue abierto, a pesar de que el proyecto presentado en el 2009 ya no es una alternativa, según los expertos

03 ago 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Echarse al mar en el Parrote ha formado parte de la rutina de muchos coruñeses durante años. A día de hoy, está prohibido bañarse en estas aguas, aunque muchos se niegan a cumplir el nuevo reglamento. Un grupo de arquitectos coruñeses propuso en el 2009 habilitar un arenal en el puerto para permitir el baño en estas aguas interiores y recuperar la playa que existía en el lugar hasta 1941, cuando se construyeron las instalaciones del complejo deportivo de La Solana y el hotel Finisterre que hacen inviable la vuelta atrás. Con todo, el tema está vivo. «Eu penso que a singularidade da Cidade Vella é a súa relación co mar. Alí hai un espazo perdido que sería moi interesante recuperar», afirma uno de los arquitectos del proyecto del arenal de hace 10 años, Xosé Lois Martínez.

Aunque no hay sanciones por zambullirse en el puerto, al menos hasta ahora, lo cierto es que el cartel que cuelga con la advertencia de Prohibido bañarse ha despertado la crítica de muchos vecinos que ya han mostrado su intención de seguir disfrutando del mar del puerto. 

Los bañistas exigen al gobierno local que levante la restricción. El equipo de Inés Rey se plantea estudiar la problemática, pero teniendo como prioridad la seguridad e higiene de los coruñeses. Los baños en el muelle forman parte de la tradición y de la memoria histórica de la Ciudad Vieja, pero es necesario llevar a cabo una serie de medidas que no pongan el riesgo la salud de sus bañistas.

El ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, Carlos Nárdiz, entiende que es posible una actuación inermedia entre la playa, que no se puede materializar, y la prohibición total de bañarse en las aguas del puerto. De hecho, el ingeniero presentó un proyecto para el puerto de A Coruña en los años 90 con el objetivo de poner en valor el patrimonio del centro histórico y de su puerto que, durante años, formó parte de un destino de playa para muchos coruñeses y turistas de la ciudad. «Las antiguas murallas están ocupadas por el territorio edificado. Creo que en estos momentos el espacio no está suficientemente aprovechado», explica Nárdiz. El ingeniero cree que sería posible bañarse en el mar de una forma segura construyendo gradas para el baño que faciliten el acceso al mismo. Además de este graderío, Nárdiz propone un control de seguridad de las aguas y de la entrada de barcos que, a su juicio, no supondría un mayor problema para el ayuntamiento. La pesca es otra de las actividades propuestas por el ingeniero para poder recuperar parte del espacio, según él, desperdiciado del puerto de A Coruña.