Una de trampas bien aliñadas

A CORUÑA

«Escape Room» bebe de las fuentes de la franquicia «Saw»
«Escape Room» bebe de las fuentes de la franquicia «Saw»

Mira que se tienen cometido atropellos slasher desde los años ochenta. Cortados por igual patrón: grupos de adolescentes, cuyo cerebro es digno de una hormiga, víctimas de un tarado que con la evolución del género, pasó del arma blanca de hoja afilada al despiece puro y duro en el llamado gore, otro despiporre. La relación sería interminable y en los últimos años asoma el juego de rol, sucesión de trampas diabólicas que acababan fatal para los elegidos, casi siempre unos zopencos. Escape Room bebe de las fuentes de la franquicia Saw (2004-2010), que acabó agonizando por fatiga de materiales. A ella le seguirían otros, en igual línea, pero sin casi nada nuevo que llevarnos a los ojos, que a fin de cuentas sus destinatarios preferenciales son el target palomitero. Filmes para ver en cuadrilla, sin más aspiraciones que experimentar un subidón a cuenta del taladrado de turno. En estas tramas, morir es una obligación, aunque la clave está en saber cómo, y ahí es donde se exige a los directores y guionistas un pasito más allá.

Adam Robitel -Insidious, la última llave, el año pasado- domina el oficio, aliña el plato cual estrella Michelín, y procura vendernos una moto, aun sospechando que se trata de chapa y pintura, ya que a esa moto ya nos hemos subido antes… Los elegidos son seis personas con un trazo común: ser los únicos supervivientes de acontecimientos trágicos. Todos aceptan jugar para ingresar los diez mil dólares del premio, sin molestarse a indagar ni preguntar. La pasta les viene bien, así que pelillos a la mar, que solo es un fin de semana. Desde la butaca ya sabemos que son fiambres anunciados porque el juego es macabro y alguien a quien nunca vemos maneja los hilos a la manera de un guiñol. Soberbios los escenarios elegidos para ponerlos a prueba -con un presupuesto de nueve millones de dólares, una minucia-, aceptable dibujo de los personajes y momentos de tensión lograda. Pero en algún momento tenía que acabar la trola, y ahí es donde la empresa quiebra. El colmo está en que abren la puerta a una secuela.

«ESCAPE ROOM»

EE. UU., 2019.

Director: Adam Robitel.

Intérpretes: Taylor Russell, Logan Miller, Tyler Lavine, Deborah Ann Woll, Nick Dodani, Jessica Sutton, Vere Tindale.

Terror.

99 minutos.