«¡Pero qué frío hace en esta ciudad, maldita sea!», «¡aquí no hace más que diluviar!»… La entrada de la borrasca Emma, la bestia del este y demás visitantes conflictivos en un febrero difícil ha salpicado la ciudad de improperios y exabruptos propios de la desesperación y que tan bien conocen los residentes en zonas ventiladas, como Rubine o el mirador de los Castros. Así que va siendo hora -y me parece casi un deber como coruñés- de abanderar la defensa de nuestro denostado clima de la única forma posible: con datos.
Lo primero que hay que ver es si realmente llueve mucho por estas latitudes. Y para saber eso no basta con observar de manera puntual un mes o un año. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) analiza los valores climatológicos por períodos de 30 años. Y según esas medias, ¿cuánto llueve en nuestra ciudad? Pues 1.014 milímetros anuales. Vale, y ahora se preguntarán si eso es mucho o poco. La respuesta depende de con qué comparemos, y solemos hacerlo con lo que tenemos cerca: en Vigo caen 1.791 milímetros. Esto significa que en la ciudad olívica precipitan 777 milímetros más cada año. Esos 777 milímetros extra equivalen a lo que llueve en Coruña entre octubre y abril (incluidos), que son nuestros meses más húmedos. Súmenlos a un año completo de Coruña y tendrán la lluvia de Vigo. Y esta comparativa puede aplicarse también a Pontevedra, que registra 1.613 milímetros, o a Santiago, con 1.787. En realidad, el observatorio de Coruña es el que menos agua recoge en Galicia, a excepción de Ourense (811).
Segunda cuestión: ¿Hace mucho frío en nuestra ciudad? Veamos las temperaturas medias anuales registradas en 30 años en los observatorios de Aemet: Lugo, 12 grados; Santiago, 13; Vigo, 14; Pontevedra, 14,8; Ourense, 14,9. ¿Y Coruña? ¡Oh, sorpresa!: 14,8 grados. Es decir, que aun matizando que en los datos pueden influir condicionantes como la ubicación de los propios observatorios, venimos siendo algo así como el trópico de las ciudades gallegas junto a Pontevedra y Ourense. Y desde luego es aquí, a los pies de la torre de Hércules, donde se da el clima más suave, el más templado. Es verdad que en cuestión de temperatura hay matices y que el litoral sur acredita máximas más elevadas. Sin embargo, la temperatura media de agosto en Coruña es de 19,6 grados, por 19,8 de Vigo; prácticamente igual.
Así que, como no se consuela el que no quiere, ya saben: ahora que el frío y la lluvia arrecian también en este arranque de marzo, piensen en nuestro pequeño trópico y verán como no es para tanto. Ni siquiera en Rubine o en el mirador de los Castros.