El drama de los gallegos de Mauthausen

A CORUÑA

Marcos MíguezMila Méndez

Una exposición recupera la memoria de los cerca de 10.000 españoles que pasaron por el campo de exterminio nazi

02 feb 2018 . Actualizado a las 21:37 h.

Hasta el 15 de febrero • Visitas guiadas de 19.00 a 20.00 horas los miércoles y jueves • Casa Museo Casares Quiroga • Salieron de un horror para ir a parar a otro. De la Guerra Civil al frente en Francia donde serían capturados por los alemanes. Cerca de 10.000 españoles fueron deportados a los campos de exterminio nazis. De ellos, unos 200 eran gallegos. La mayoría terminaron sus días en el infierno de Mauthausen o de Gusen, su centro anexo. Fue el caso del vigués Agustín Cameselle, guardia de asalto de la República. «Á miña familia chegoulle un comunicado da Cruz Vermella informando da súa morte no 1941», cuenta su nieto Fernando Villot.

 Su abuelo es uno de los protagonistas de la muestra que se puede ver en la Casa Museo Casares Quiroga bajo el título «Boix, fotógrafo de Mauthausen». El catalán, testigo en el proceso de Núremberg, fue, además de prisionero, uno de los cámaras a los que los nazis encargaron documentar la vida en el centro. El hallazgo de sus negativos supuso todo un descubrimiento que recuperan exposiciones como esta. «Moitos familiares tardaron décadas en saber o paradoiro dos seus. O franquismo non informaba das súas mortes», apunta Carmen G-Rodeja, de la Asociación pola Recuperación da Memoria Histórica. «Nací y crecí oyendo sobre el horror nazi», dice Ángela Varela Suárez, nieta de Antonio Suárez. Este marinero de Malpica, ya fallecido, fue uno de los pocos gallegos que sobrevivió al campo. Marcados con una ese, eran los «rotspanier», los españoles rojos. El Parlamento de Galicia acaba de reconocer institucionalmente a estos deportados. La muestra se completa con una charla del investigador Benito Bermejo para el jueves 8 de febrero.