Cómo trazar correctamente una glorieta? ¿Qué carril debemos elegir? ¿Existen carriles obligatorios en una glorieta? Estas y muchas otras preguntas se las hacen numerosos conductores de nuestra ciudad a diario. Si a estas dudas sumamos una señalización errónea o deficiente, nos encontramos ante un problema serio. Vamos a intentar solucionar el debate con una breve explicación: la conducción en una glorieta es relativamente sencilla, solo debemos tener presente que una vez dentro, los carriles se rigen por las mismas normas que en un tramo recto. Debemos elegir el carril idóneo, según la salida que vayamos a tomar. Si nuestra salida es de las primeras, nos situamos en el carril exterior y señalizamos siempre la salida con el indicador de dirección. Si por lo contrario nuestra salida es de las últimas, deberemos tomar cualquiera de los carriles interiores y a medida que nos vamos acercando a nuestra salida debemos incorporarnos al carril exterior. En ningún caso abandonamos la glorieta por el carril interior. La prioridad una vez dentro de la glorieta, es del vehículo que circula por el carril exterior, obligando al vehículo del interior a efectuar si es necesario, una segunda vuelta a la glorieta, para no obstaculizar la circulación. Bien, solucionada la duda de la normativa, ahora tenemos que sumar un problema añadido. En nuestra ciudad existen glorietas con carriles específicos, que no permiten tomar todas las direcciones, esto no debería suponer un problema si la señalización y preseñalización fuese correcta. Pero en algunos casos es escasa y/o errónea. Un ejemplo es la rotonda del parque de bomberos en A Grela o la rotonda del pavo real. Estas deficiencias se pueden solucionar pintando las vías públicas cada dos años o borrando la señalización que remplazamos para no crear confusión. Es muy importante prestar una buena educación y formación vial, y concienciar a los futuros conductores.