Los conductores de la vía Ártabra en Lorbé, responsables en caso de accidente

Elena Silveira
elena silveira OLEIROS / LA VOZ

A CORUÑA

CESAR QUIAN

La Xunta recuerda que aún no ha sido inaugurada, y descarga sobre la concesionaria la obligación de mantener las vallas

01 mar 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Los responsables de la Consellería de Infraestruturas confirmaron a finales del año pasado que el último tramo de la vía Ártabra, el que conecta con el puerto de Lorbé, entraría en servicio en diciembre del 2016. Pero pasaron los meses y a día de hoy la carretera sigue oficialmente cerrada al tráfico. La paciencia de los trabajadores y los vecinos de la zona se agotó, y eso ha hecho que muchos conductores circulen por el vial haciendo caso omiso a los conos y vallas que habían sido instaladas para impedir la incorporación de vehículos a la carretera. Además, con el paso del tiempo, han ido desapareciendo de la zona tanto esas vallas como los plásticos negros que cubrían las señales viarias. Y, ante esa falta de rigor en la señalización, ya es continuo el tránsito de coches y camiones por el tramo de la vía Ártabra en Lorbé. El problema es que, tal y como confirmaron desde la Consellería de Infraestruturas, la responsabilidad en caso de accidente sería del propio conductor al adentrarse en una carretera que, por el momento y de forma oficial, sigue cerrada al tráfico. «Dado que la carretera no está en servicio, la responsabilidad sería del que la utilizase indebidamente», indicaron desde la Xunta.

Ante la ausencia evidente de elementos que impidan el paso de los vehículos a la vía Ártabra, tanto por el enlace superior como desde el puerto de Lorbé, los responsables de la consellería matizan e indican que, en último término, la responsabilidad también sería de la empresa contratista (Grupo Bascuas), «en el caso de que se comprobara que no han colocado las vallas».

Los vecinos confirman que las vallas estuvieron colocadas, inicialmente, durante un tiempo, pero se apartaron para celebrar la fiesta de la nécora en el puerto. A partir de ahí fueron desapareciendo y muchos conductores interpretaron que el vial ya estaba abierto.

También en la rotonda de la conexión superior los conos para impedir el acceso de vehículos son prácticamente inexistentes, y los plásticos negros que cubrían las señales verticales también han ido desapareciendo. Desde la Xunta admitieron que se ha detectado que «algún conductor las ha retirado, por lo que la empresa revisa a diario que estén colocadas».

Después de muchos años de espera, la Xunta retomó las obras de la vía Ártabra en el tramo de Lorbé durante el verano del año pasado. Esta última fase se vio paralizada debido a problemas técnicos y administrativos, dado que la empresa adjudicataria, Condesmo S.A., entró en concurso de acreedores y hubo que subrogar el contrato al Grupo Bascuas 2000. La apertura definitiva de la vía estaba prevista para finales del año pasado, pero unas obras de canalización que no acaban de ejecutarse retrasan, desde hace dos meses, esa inauguración oficial.