A Barcala conocerá la primera mejora integral tras veinte años de olvido

Elena Silveira
Elena Silveira CAMBRE / LA VOZ

A CORUÑA

PACO RODRÍGUEZ

Ante las quejas vecinales, se crearán plazas de párking y nuevos parques infantiles

08 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

En el año 1996 llegaron los primeros vecinos a la urbanización A Barcala, un núcleo de viviendas que ofrecía las ventajas y servicios del ámbito urbano (colegios, instituto, centro comercial...) y al mismo tiempo la calidad de vida del rural, con amplias zonas verdes y hasta una senda peatonal. Pero, desde entonces, pocas mejoras se abordaron en esta zona. Al menos eso explican los vecinos: «O abandono é insufrible: non amañaron unha beirarrúa nos 20 anos que leva construída, non repoñen as papeleiras deterioradas, as prazas están cheas de obstáculos e desniveis, seguen igual que cando as entregou a construtora, e así poderíamos seguir contando deficiencias», explica un vecino de la zona.

El gobierno local es consciente de esta situación y ha incluido en los presupuestos para el 2017 una serie de actuaciones que mejorarán, de forma integral, la urbanización A Barcala. El único ámbito en el que el Concello no podrá actuar es en las fachadas de los edificios privados, completamente copados por pintadas y garabatos. En este caso, deben ser las comunidades de vecinos las que aborden el adecentamiento de las paredes.

Nuevos pasos de cebra

Ayer mismo, el Concello adjudicó las obras de renovación de todos los pasos de cebra elevados existentes en A Barcala. También este año se renovará la pista deportiva situada frente a la ludoteca y se ampliará el parque infantil adyacente, que se convertirá en el más grande del municipio. En los presupuestos municipales también se incluye la inauguración del nuevo bajo destinado a Servicios Sociales, para lo que ya hay propuesta de adjudicación.

La falta de aparcamiento es otro de los temas que trae de cabeza a los vecinos de A Barcala. Teresa Sánchez, que lleva viviendo en la zona desde 1996, plantea que reordenen algunas plazas que no se usan para destinarlas a aparcamiento. En este sentido, el gobierno local ya ha encargado dos proyectos que se podrían ejecutar a finales de este año o principios del 2018. Uno afecta, precisamente, a una plaza situada frente al Eroski y cuya reforma permitirá el estacionamiento de vehículos. El otro proyecto consiste en reducir zona verde en la calle Sil, retranquear la acera y dotar de más aparcamiento en batería a este ámbito, triplicando las plazas disponibles.

También está previsto un cambio en la entrada a la urbanización. Así, el Concello ha entregado ya a la Diputación el proyecto para suprimir el carril de acceso para ampliar las aceras que están pegadas a la AC-1706. Eso sí, conservando los árboles.

Pero el verdadero «lavado de cara» llegará en el 2018. Para entonces el Concello tiene previsto cambiar todo el mobiliario urbano (bancos, papeleras...) y exigirá a los propietarios de los bajos vacíos que adecenten sus locales.

Mientras todo esto llega, los vecinos tropiezan en los desniveles de las calles y las aceras levantadas. También se quejan de la eliminación de puntos de recogida de basura, «co que se obriga aos veciños, nestas noites de inverno, a percorrer en ocasións, 50 metros para depositar a bolsa de lixo», como comenta José del Río. Y en estos días de lluvia los niños tampoco pueden usar los parques infantiles por los charcos o porque, como es el caso del situado detrás de la residencia de mayores, las cortezas del suelo actúan como un tinte: «Cuando se moja es azafrán puro», explicaba ayer una madre que, indignada, decía que los excrementos de los perros incluso «decoran» los parques infantiles.