El gobierno no logra apoyo del pleno para cambiar una norma caduca desde el 2015
10 ene 2017 . Actualizado a las 07:49 h.Los cerca de 80 ciudadanos que cada día son multados en la zona ORA tendrán que seguir pagando de forma íntegra las sanciones. El pleno rechazó ayer los cambios en la ordenanza que regula ese servicio impulsados por el gobierno. Entre ellos estaba la anulación de las multas, una medida incluida en el pliego de condiciones del contrato.
Los cambios en la ordenanza están previstos desde finales del 2015, cuando la gestión de la ORA fue adjudicada a una nueva empresa. Uno de los más reclamados por los ciudadanos era la anulación de las sanciones, ya que a partir de la nueva adjudicación se dispararon. A principios del 2016 llegaron a ponerse 200 al día, aunque esa cifra se estabilizó después hasta las 80 que se registran desde la primavera.
Pero el gobierno no presentó una nueva normativa hasta agosto del año pasado, y el intento de aprobación definitiva -para el que no logró apoyos suficientes- no se produjo hasta ayer.
La oposición fue muy crítica con la propuesta, que solo logró el apoyo del gobierno, insuficiente ante el rechazo del PP y el PSOE, y la abstención del BNG.
Pese a no rechazar el texto, la portavoz nacionalista, Avia Veira, tampoco fue suave con el documento ni con la gestión del edil de Mobilidade, Daniel Díaz Grandío. Veira lamentó que el texto era la «única decisión do goberno no eido da mobilidade en 18 meses», señaló que no supone una alternativa a las políticas del gobierno anterior y criticó que se rechazasen sus alegaciones, en las que proponía cambios de mayor calado, como la recuperación del antiguo carril bus.
El socialista José Manuel Dapena, coincidió en que la norma «no favorece la rotación» de plazas, lamentó que «su único objetivo es recaudar» y acusó al gobierno de hacer los cambios para «satisfacer a la empresa» y solo para adaptarla a la «capacidad» de sus equipos, en vez de al revés. Se preguntó, por ejemplo, por qué los parquímetros «no pueden devolver el importe» del tiempo sobrante de un tique.
Otro tanto dijo la concejala del PP Begoña Freire, que señaló que los cambios planteados por el gobierno «son negativos» y criticó que no se sabe si los ingresos por anular las multas serían para la empresa o para el Ayuntamiento, que sí cobra las sanciones.
Freire también reprochó a Grandío que «rezuma sectarismo por las esquinas». El titular de Mobilidade le contestó recordando la Pikachu y otros casos de corrupción. Reiteró que este año habrá carril bus, defendió que el texto recogía nueve alegaciones completas y siete de forma parcial de las 22 que planteó la oposición, y defendió que el texto atendía las necesidades de los ciudadanos. Fue rechazado, por lo que habrá que redactar uno entero desde cero. La anulación de multas no tiene fecha.
Las negociaciones de Marea y PSOE sobre las cuentas y la situación política arrancan mañana
Representantes de la Marea y el PSOE se reunirán mañana por la tarde para negociar los presupuestos y la situación política del Ayuntamiento. El encuentro estaba previsto desde la última semana del año, cuando el pleno rechazó el proyecto de cuentas del gobierno local con los votos de los socialistas y el PP. Ese día Xulio Ferreiro anunció que se daría dos semanas para hacer una propuesta concreta al grupo socialista y que, en caso de que las conversaciones no llegasen a buen puerto, sometería los presupuestos a una cuestión de confianza, lo que forzaría su aprobación a no ser que la oposición lanzase con éxito una moción de censura en el plazo de un mes.
Las negociaciones se inician después del impás obligado por las vacaciones navideñas y del primer pleno ordinario del año. Los asistentes no están confirmados, aunque todo indica que por parte de la Marea acudirán como mínimo el alcalde, Xulio Ferreiro, y el concejal de Culturas, José Manuel Sande, que ya participó en algunas negociaciones con el PSOE. Por parte de los socialistas, lo más probable es que asistan, también como mínimo, su secretaria general, Mar Barcón, y el portavoz, José Manuel Dapena.
Parece complicado que se alcance un acuerdo. Los socialistas han insistido en que el gobierno local retire su proyecto de cuentas y redacte unas nuevas desde cero. Ferreiro por ahora se ha negado, aunque su partido ha insistido en que está dispuesto a aceptar propuestas del PSOE, que también reclama la creación de un marco político que garantice el cumplimiento de esas aportaciones.