«Un año de Voz» sorprende al percusionista de la Sinfónica

FIRMArodri garcía

A CORUÑA

MARCOS MÍGUEZ

José Trigueros es también director y diseñó en Abu Dabi, contra reloj, el concierto familiar «Hoy diriges tú» que motivó la fotografía

22 dic 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

«Nos llamó un amigo para decir que estaba la foto en la exposición». Esto contaba ayer José Trigueros ante la fotografía de Eduardo Pérez que forma parte de la exposición Un año de Voz que puede verse en el Cantón Grande hasta el 8 de enero. Fue en el Concierto en Familia que tuvo lugar el pasado 6 de febrero y que la Sinfónica anunciaba así: «Bajo la dirección de José Trigueros, la OSG ofrece un variado programa con fragmentos de obras de Richard Strauss, Händel, Bizet, Chaikovski o Glinka, entre otros muchos, que servirán para conocer los detalles de cómo se dirige una orquesta sinfónica y qué es eso del tempo».

Lo que desvelaba ayer Trigueros, percusionista principal de la Sinfónica, en la que lleva 17 años, y uno de los jóvenes directores españoles con mayor proyección, era que dicho concierto había nacido muy lejos: «Estando en Abu Dabi, que fuimos de gira, el último día, Andrés Lacasa me dijo: ‘He pensado que tenemos que hacer un concierto para niños’. Me pidió que pensara algo, pero que tenía que darle el guion y el programa en una semana». Mientras su hijo Rubén mira las fotos, este músico formado en Valencia y Ámsterdam evocaba cómo «por la noche en el hotel, en Abu Dabi, estuve diseñando el programa. Yo había hecho algo parecido, un concierto en el que algún niño salía a dirigir, pero eso no era el hilo conductor; en este caso Andrés quería que fuese muy participativo, con lo cual fuimos madurando la idea, contra reloj; le llamamos al espectáculo Hoy diriges tú, y yo explicaba un poco la técnica de dirección y lo que era el tempo, la velocidad de dirigir, y los niñas, niñas y adultos subieron a dirigir».

Lo recuerda como un concierto en el que había mucha interacción: «La orquesta tocaba exactamente a la velocidad que los niños marcaban, si iban más rápido la orquesta iba más rápido, y si ellos iban más lentos los músicos también. Eso era algo muy espectacular para el público». El concierto «tuvo un éxito tremendo y fue una experiencia muy buena para los niños, pero también para los músicos, que se lo pasaron bomba; además, aquí en la foto no se ve, pero había muchos niños que estuvieron sentados con la Orquesta».

Con un «seguramente» responde a la posibilidad de volver a repetir el espectáculo en el que uno de los pequeños que dirigió fue Rubén, el hijo de Trigueros; sobre las maneras de director que apunta el niño, indica su padre: «De momento toca el violín».

Trigueros insiste en dar las gracias a los organizadores de la exposición por incluir esta fotografía en la misma antes de desvelar otro detalle llamativo de la foto en la que sale: entre las personas del público asistente al concierto que aparecen al fondo de la imagen una de ellas, perfectamente reconocible, es su mujer, Mónica, y su otro hijo pequeño, Víctor. «Ahora vamos a hacernos todos la foto aquí delante», anunciaba como despedida.