La reunión con el PSOE acabó ayer sin acuerdos, y la Marea tendrá que acudir al pleno sin garantías de aprobación
15 dic 2016 . Actualizado a las 13:15 h.El guion estaba escrito y por el momento no hay sorpresas en la historia de la gestación de los presupuestos del 2017. Si el PP marcó el martes, en la serie de encuentros bilaterales que mantiene el gobierno local con el resto de los partidos, una serie de líneas rojas, el PSOE, al que le tocaba ayer, también dijo que no a la propuesta. Apuntó como opción para dar su apoyo, rehacer las cuentas desde el principio contando con ellos. El alcalde anunció hace cerca de dos meses que los presupuestos irían a pleno el 15 de noviembre. Hoy se cumple un mes y por ahora no han llegado. Se los espera en la última semana del año. Se sabrá cómo entran en el pleno, pero no cómo saldrán de él.
Encuentros
Cambios sustanciales. Para empezar a hablar el PP pedía el martes cambios en las cuentas por 25 millones de euros. El PSOE -ayer se vieron José Manuel García y Fito Ferreiro por parte socialista con Eugenia Vieito- apuntó por su parte que ni había proyecto de ciudad, ni se respondía a las necesidades de los coruñeses. La cita duró más de hora y media y las partes no abandonaron el punto muerto pese a que ambas calificaron de «cordial» la comunicación y siguen, dicen, abiertos al diálogo.
Plazos
A la espera. En octubre la Marea dejó claro que no quiere cometer los errores del año pasado y que tendría las cuentas operativas a 1 de enero de un modo u otro, urgiendo con ello a los grupos, especialmente al PSOE, a definir su apoyo. Finalmente sí esperó, pero parece que esa espera solo servirá para retrasar la entrada en vigor de lo que salga de un pleno donde los de Ferreiro -10 concejales de 27- no tienen mayoría y necesitan al menos cuatro manos más levantadas para aprobar sus iniciativas. No tenían ese apoyo en noviembre y tampoco lo tienen en diciembre. El gobierno, en todo caso, no esperará más y llevará a junta de gobierno su propuesta la semana que viene y a pleno en los últimos días del año.
Pactos
Gobierno frustrado. La opción que dio tras el verano el PSOE para facilitar la gobernabilidad pasaba por su entrada en el gobierno local. Este exigió primero signos de acercamiento para empezar a hablar. Entre ellos, y en especial, el respaldo a las cuentas con las aportaciones que los socialistas considerasen. El PSOE dijo que así no, y la Marea prefirió seguir sola, aun a costa de que sus iniciativas acabasen notablemente desdibujadas.
Salidas
Moción de confianza. No lo hizo el año pasado, pero sí en esta ocasión. Desde el gobierno local sugirieron que presentarían una moción de confianza vinculada a las cuentas. Esa figura permite, en esencia, que un gobierno en minoría apruebe su propuesta si, tras presentar esa moción o cuestión de confianza, la oposición no presenta una moción de censura. El problema para la Marea es que esa vía también tiene sus peros. La oposición podría, por ejemplo, dejar pasar los presupuestos -la moción solo se puede presentar si se rechazan- y rehacerlos después en el trámite de alegaciones. Además, aun con moción, tendrían que regresar después a la sala para su aprobación definitiva y también podrían ser cambiados al gusto de la oposición, que suma más votos.
Antecedentes
El retraso del 2016. Las cuentas de este año no fueron a pleno hasta abril, cuando tenían que haberlo hecho en noviembre o diciembre del ejercicio anterior. Eso supuso comenzar con las partidas prorrogadas y no poder afrontar las inversiones y planes que aparecían en el nuevo documento. No entraron en vigor hasta junio, y con los tiempos de la Administración eso supuso, sobre el terreno, que seis meses más tarde, en diciembre, una gran parte del dinero con el que cuenta el consistorio para este ejercicio esté sin gastar.
El PP pide que los fondos para retirar la vidriera vayan a entidades sociales
El PP criticó ayer la pretensión del gobierno local de destinar 60.500 euros a retirar la vidriera del salón de plenos con el escudo preconstitucional, un elemento, recuerdan, que una comisión de expertos creada durante el bipartito recomendó mantener en su lugar por el valor artístico del conjunto. Los populares añaden que esa cantidad es similar a la que la Marea pretende recortar, en su propuesta de presupuestos para el año que viene, a nueve entidades sociales de la ciudad. Exigen al gobierno que dedique ese dinero a las asociaciones y aseguran que, con 60.500 euros, podrían darse 20.200 comidas en la Cocina Económica, 17.285 talones restaurante para mayores de 65 años, 700 becas comedor, o duplicar la cantidad destinada a los comedores de verano.