Éxito del Proxecto Semente, por el que alumnos de nueve colegios ofrecieron sus productos en el Cantón
04 jun 2016 . Actualizado a las 13:11 h.«Es emocionante. Después de tantos meses trabajando, ¡por fin podemos vender todo lo que hemos hecho!» Álvaro es uno de los alumnos de 4.º B del colegio Hijas de Jesús. Junto a sus compañeros de clase ha estado trabajando con macramé y con materiales reciclables «para hacer pulseras, llaveros, huchas...», que ayer vendieron en el Obelisco durante un mercadillo que puso punto y final al Proxecto Semente de este año. Esta es una iniciativa municipal que quiere fomentar el espíritu emprendedor mediante la creación de cooperativas escolares en las aulas. Organizados por clases, los alumnos crean empresas, se reparten cargos y tratan de recuperar los euros que ponen cada uno de ellos como inversión, al principio. El beneficio sobrante será «para una fiesta y para una oenegé», explica Álvaro.
Fernando es el presidente de la cooperativa del Salgado Torres. Entre otras iniciativas, los chicos estuvieron todo el año plantando lechugas ecológicas. Lo más duro fue que «en vez de jugar en el recreo nos pasábamos el tiempo regando las lechugas». La suspensión del mercadillo el pasado sábado, por el mal tiempo, les jugó una mala pasada: «Ya las teníamos cortadas -lamenta-, pero salvamos algunas».
En la Grande Obra de Atocha, Jonathan nos explica un complejo proyecto a base de fieltro y lana, con el que los alumnos fabricaron «pulseras, cajas o diademas». Todo un éxito del que fue testigo hasta el alcalde de la ciudad.