El sobrecoste solicitado multiplica casi por dos el precio, hasta los 20 millones
10 may 2016 . Actualizado a las 05:00 h.El túnel de la Marina podría salir bastante más caro de lo inicialmente previsto, si prospera la reclamación presentada por Copasa por los sobrecostes que tuvo que afrontar durante la ejecución del subterráneo. La compañía, que constituyó una UTE con Civis Global para esos trabajos, pide ahora otros nueve millones de euros además de los ya percibidos. Eso significa, de hecho, multiplicar casi por dos el precio por el que el túnel fue adjudicado.
El túnel salió a licitación en su día por 16,8 millones de euros, pero finalmente se adjudicó por bastante menos. La firma ofreció hacerlo por 10,88 millones, cantidad por la que se firmó el contrato. A esa cifra se le suman los 3,8 millones de euros correspondientes a la urbanización en superficie. Uno de los motivos por los que la UTE ganó el concurso fue porque ofreció una baja significativa sobre el precio de licitación. Ahora estima que finalmente el valor de lo realizado asciende a 19,88 millones de euros, cantidad a la que además hay que sumar, en el caso de la Marina, los 3,8 millones de la urbanización en superficie.
El asunto se debatirá mañana en el consejo de administración del Puerto, que lleva en su orden del día la «propuesta de resolución de la reclamación administrativa previa a la vía jurisdiccional civil» presentada por la empresa.
A expensas de lo que decida el consejo, todo apunta a que el Puerto no aceptará esa demanda y el asunto acabará en la vía judicial.
¿Quién lo paga?
El sobrecoste puede suponer un serio problema para la Autoridad Portuaria si finalmente los jueces reconocen el incremento, que la firma justifica por el método constructivo empleado y por las actuaciones que hubo que hacer en los servicios afectados, como agua, saneamiento y electricidad.
El Puerto fue el encargado de la adjudicación y gestión de un proyecto que financiaba en su mayor parte el Ayuntamiento. Se hizo así porque las actuaciones se hicieron en terrenos de titularidad portuaria.
Antes de las elecciones de mayo ambas Administraciones compartían línea política, pero parece poco probable que el gobierno local de la Marea esté dispuesto a liberar, si no media obligación judicial en forma de sentencia, otros 9 millones de sus presupuestos para hacer frente a una actuación cuyo coste criticó desde el principio. Esa cifra supone un tercio de la facturación total de la Autoridad Portuaria, que carece de caja para hacerle frente.
La Autoridad Portuaria aprueba mañana la venta del hotel Finisterre y de la Solana
El consejo de administración llevará también el acuerdo para la «enajenación de bienes desafectados del dominio público portuario estatal, así como de aprobación de los pliegos de condiciones que servirán de base para la subasta de dichos inmuebles».
Se trata de la anunciada venta del hotel Finisterre y de la Solana, que saldrán a puja en un único paquete. El establecimiento hotelero tiene una concesión en vigor hasta el año 2027, con contrato de explotación firmado. La venta no afectará en nada a las empresas que prestan servicio allí, salvo común acuerdo entre la concesionaria y la explotadora. Los fondos que se obtengan servirán para paliar parte de la cuantiosa deuda contraída por la Autoridad Portuaria -unos 300 millones- para la construcción del puerto exterior. La idea es vender también el resto de terrenos que vayan quedando libres. El consistorio podría adquirirlos.
Cesión de terrenos
En la sesión también se pondrá en conocimiento de los consejeros la propuesta cursada por el Ayuntamiento para la cesión gratuita de terrenos desafectados. Se trata de una buena parte de la superficie de la Marina, que el gobierno local cree que debe pasar a su titularidad. El mes pasado Puertos del Estado dio luz verde a esa posibilidad y desde María Pita cursaron formalmente la solicitud.
También se propone aprobar una concesión para Pérez Torres en Langosteira y ampliar allí la zona de graneles sólidos e instalaciones especiales. Hay otras concesiones menores en los muelles interiores de la ciudad.