PSOE y BNG apoyaron la propuesta del PP. La Marea se abstuvo a pesar de que es similar a la que planteó y votó en la Diputación
12 abr 2016 . Actualizado a las 05:00 h.¿Es uno de los más de 20.000 coruñeses en el paro? ¿Quizá sea una de las dos personas desahuciadas cada día? No busque respuestas en el pleno de A Coruña, que ni toca esos asuntos. La parte resolutiva de la sesión, en la que se votan proyectos y normativas, se resolvió en 30 minutos. Se aprobó que el Ayuntamiento se persone en las demandas del Puerto y Repsol por la subida del IBI y el agua, y un cambio de precios públicos en los viveros de empresas, que aún deben ser aprobados de forma definitiva. Decisiones de trámite.
A falta de más asuntos de gestión, se empezó con las mociones, que como dijo el alcalde hace días carecen de peso jurídico, y las preguntas al gobierno, llenas como siempre de críticas, herencias recibidas, ironías... Así pasaron más de cuatro horas.
¿Qué se sacó en claro? El concejal de Emprego, Alberto Lema, confirmó que están «estudando a viabilidade» del Fórum Gastronómico, confirmando los temores del PP de que no se celebre o se quede muy reducido. El de Urbanismo, Xiao Varela, esquivó con sobriedad las preguntas del PSOE y el BNG sobre la planeada venta por el Puerto de la Solana y el hotel Finisterre, un tema delicado porque la Marea era al principio contraria a la operación. De hecho, la portavoz nacionalista, Avia Veira, la tachó de «especulativa», comparándola con la subasta de Defensa para vender sus terrenos en la Maestranza, a la que ambos partidos se oponen y que ayer protagonizó buena parte de la sesión.
También se aprobó una moción de la Marea para declarar la ciudad «libre de maltrato animal». El PP se abstuvo. Su portavoz, Rosa Gallego, recordó que la feria taurina ya fue suspendida, y reprochó al PSOE que implantó los toros en A Coruña, al BNG que los subvencionó, y a la Marea la denuncia de la asociación Gatocán por las supuestas «castraciones salvajes» de gatos.
Abstención en la transparencia
Gallego hizo uno de los movimientos claves en la segunda mitad de la velada, cuando el gobierno tuvo más problemas. Presentó una moción similar a la que la Marea llevó a la Diputación, exigiendo que se publique la adjudicación de todos los contratos, y el trámite de los de servicios que superen los 3.000 euros y de los de obras que pasen de 6.000. «Una exigencia -remachó-, que hacen en la Diputación y no cumplen aquí». El PSOE la apoyó y también el BNG, para sorpresa del edil socialista José Manuel García, que felicitó a Gallego por «convertir el pleno en un tendal, haciendo pinzas con todos». Una ironía sobre el supuesto pacto PSOE-PP, que el gobierno local volvió a denunciar.
La Marea se abstuvo, a pesar de que su programa defendía la publicación de todos los contratos. La titular de Facenda, Eugenia Vieito, aseguró que se hace, pero en un minuto el PSOE, bien armado de documentación, le mencionó varios no publicados.
Con esas armas, Mar Barcón oscureció el tono de voz del alcalde, a quien reprochó que criticase que la enmienda del PSOE reduce un 10 % las subvenciones para ascensores cuando «el 16 de febrero usted quitó por decreto 1.147.500 euros de esa partida».
En el lío, Miguel Lorenzo (PP) pidió, de forma sutil, la cabeza de la titular de Benestar Social por el retraso de los campamentos de verano, las becas USA... La Marea perdió frente al PP la votación de una enmienda sobre la intermodal porque no estaba el edil de Culturas. Pero tantas mociones quizá no valgan nada. Hasta se repitieron algunas, como la del PSOE pidiendo una comisión sobre los fondos europeos, porque se aprueban, pero no se cumplen.