Algunos elementos deteriorados deslucen uno de los parques de la ciudad más emblemáticos, al que se ha dotado con más zonas de ocio y de deporte
19 ene 2016 . Actualizado a las 18:30 h.La apertura del parque de Bens y del situado en el monte de San Pedro restó protagonismo, al menos en los ránking de superficie, al de Santa Margarita y los destrozos de los temporales y las podas, de las que quedan numerosos tocones, aunque compensadas con plantaciones, han hecho que no sea tanta la extensión arbórea en un espacio que ha ido sumando otros atractivos más allá del de espacio verde.
En el recinto, de 5,2 hectáreas y que alberga más de 70 especies botánicas, se ha construido, recientemente, una nueva pista deportiva, que ha generado críticas de los vecinos por el uso nocturno que se hace de ella, más otro moderno espacio de juegos infantiles, que incluye el que es el tercer parque biosaludable dentro de Santa Margarita.
Pintadas
No todo es nuevo y reluciente en el parque, que el próximo año cumplirá las cuatro décadas, ya que presenta en varios puntos faltas en el adoquinado que dificultan el paso y numerosas pintadas, que reciben al visitante, si opta por ir hacia el anfiteatro, desde la parte trasera del Palacio de la Ópera. Los grafitis también deslucen otros elementos de Santa Margarita, desde bancos a mesas.
Sin embargo, quizás el elemento dañado que llama más la atención, por sus dimensiones, es el molino. La valla perimetral está dañada y se ha señalizado para evitar que alguien se precipite por el terraplén que hay en ese punto, la ventana sobre la puerta principal tiene un cristal roto, que desluce el conjunto, y en la parte posterior hay pintadas tanto en la puerta como en las piedras.
Algunos elementos de mobiliario urbano del parque acusan los años y otros el vandalismo, dañando la imagen del conjunto, pese a que continúan cumpliendo la función y su estado no suponga un peligro para los usuarios.
Uno de los espacios al que se le nota la falta de mantenimiento es la antigua área de juegos infantiles, la primera que se encuentra entrando por la avenida de Arteijo. El suelo del área infantil está desgastado, el agua se acumula en algunos puntos y la hierba brota con fuerza entre las superficies que componen el suelo.