La intervención protegerá este tramo de muralla del siglo XIII mientras se elabora un plan de musealización para la misma
08 ago 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Un oscuro cristal que apenas permitía ver lo que había debajo. Personas incívicas que tiraban allí basura. Quejas de vecinos y visitantes. Era la situación, hasta ahora, de los restos arqueológicos de Puerta Real cuya importancia, además, no estaba clara ni para los propios historiadores. Por este motivo, el gobierno municipal ha actuado en los mismos. El primer paso ha sido «hacer un estudio de los paramentos para poder datar los restos», indica el arqueólogo municipal, Marco Antonio Rivas. El experto que ha hecho el trabajo, un arqueólogo, indica que encontró dos fases de uso de este lugar que van del siglo XIII al XVII. Con ello han quedado disipadas en gran parte la importancia de la llamada ventana arqueológica. Y es que uno de los tramos corresponde a una muralla de más de dos metros de ancho datada en el siglo XIII.
El siguiente paso ha sido el derribo de la muralla que protegía estos restos y sobre la que se sustentaba el mencionado cristal oscuro, labor que ayer quedó prácticamente acabada por parte de la empresa que ejecuta las obras. Y ahora, según indicó ayer el arqueólogo municipal, se procederá a cubrir con geotextil (para proteger los restos arqueológicos), luego con tierra y finalmente con césped toda esta zona. Mientras tanto, los técnicos municipales elaborarán un estudio sobre la mejor forma de musealizar estos restos así como la manera de divulgar la importancia de los mismos.
Este «tapado provisional» de los restos cuenta con el visto bueno de la Xunta y, una vez acabado el mismo, todo este especio, que tiene una profundidad de más de tres metros en algunos puntos, quedará por un tiempo bajo una capa de césped.