Prevención, vías rápidas, equipos multidisciplinares y terapias a la carta centran la estrategias de los especialistas para poner freno a la enfermedad
03 feb 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Más de un millar de personas cada año. En concreto, 1.214. Esa es la cifra de pacientes que en el 2104 recibieron el temido diagnóstico de cáncer en el área sanitaria coruñesa, en las consultas de oncología del Chuac. En vísperas de que se conmemore el día mundial de la enfermedad, los especialistas siguen insistiendo en los mandamientos básicos para tratar de frenar el avance de una patología que, según los datos del instituto Carlos III, provoca cerca de 111.000 muertes al año en España, unas 8.400 en la comunidad gallega.
Los más prevalentes son los del aparato digestivo, mama y pulmón, con más de 200 casos nuevos al año diagnosticados en el área coruñesa, y «el que más mata es el de pulmón», señala el doctor Alonso-Jáudenes, que vuelve a las estadísticas para poner el acento en la prevención: «Según la Encuesta Nacional de Salud, el 21,7 % de los jóvenes de entre 15 y 24 años fuman», subraya antes de destacar el «alarmante aumento» entre las mujeres.
Los estudios indican que un tercio de las muertes por cáncer se deben a cinco factores de riesgo conductuales, básicamente el sobrepeso, la baja ingesta de frutas y verduras, la falta de actividad física, y el consumo de tabaco y alcohol. Pero en el caso del cigarro, se le atribuyen el 22 % de las muertes por cáncer y el 71 % en el caso del pulmonar. De ahí que el especialista siga insistiendo en la prevención como clave para tratar de poner freno a la patología. A ello se suman otras estrategias en el campo clínico que inciden en que «las expectativas cada vez son mejores», recalca Alonso-Jáudenes.
En este terreno, la puesta en marcha de las vías rápidas, de modo que en cuanto salta una alarma (en el médico de cabecera, o por un hallazgo casual en urgencias), en una semana se realiza el estudio del paciente con sospecha de cáncer. Funciona ya en el hospital coruñés para los cánceres de mama, pulmón y colon, donde también se apuesta por los equipos multidisciplinares, con súper-especialistas en cada área, para decir el tratamiento más ajustado a cada paciente.
A la búsqueda de dianas terapéuticas específicas
La creación de grupos multidisciplinares es, a juicio de los expertos, una de las herramientas prioritarias para «no solo ver al paciente como un tumor, sino tener en cuenta todos los aspectos que pueden cambiar el enfoque del tratamiento: no es lo mismo tratar a un hombre joven que a una persona mayor que probablemente tiene otras enfermedades además del cáncer», explica Alonso-Jáudenes.
Esa superespecialización de los diferentes integrantes de estos grupos, con patólogos, radiólogos, cirujanos, oncólogos y radioterapeutas, colabora a ajustar al máximo las terapias. A ello se suman los avances en nuevas tecnologías y técnicas, desde la cirugía laparoscópica mínimamente invasiva, que permite intervenciones menos agresivas, con reducción del dolor y la estancia hospitalaria, a la radiocirugía y el desarrollo de terapias a la carta, con tratamientos farmacológicos que se dirigen a dianas específicas. Para ello, los equipos del Chuac participan en múltiples ensayos clínicos.