Sumando la peatonalización de la Ciudad Vieja, en trámite, los coruñeses contarán en poco tiempo con cerca de 14 kilómetros de vías libres de vehículos
07 ene 2015 . Actualizado a las 05:00 h.El peatón es amo y señor de 113 calles de la ciudad. Son aproximadamente 14 kilómetros de vías libres de vehículos. Si antes de la iniciarse la peatonalización de la Ciudad Vieja eran 70 los viales que tenían en exclusiva los viandantes, ahora se incrementará en 120.000 metros cuadrados más.
El camino para llegar a esto no ha sido nada fácil ni rápido. Cada kilómetro peatonal en esta ciudad fue un dolor de cabeza para el gobierno de turno. Porque allá donde quisieron poner macetas, jardines y paseos donde había coches y más coches se encontraron de frente con muchos vecinos y comerciantes, que solo veían problemas en el proyecto. Que si no va a haber sitio para aparcar, que si es un infierno para los repartidores, que si bajan los clientes... Ocurrió siempre. Ocurrió en la calle Barcelona, en Ángel Senra, en la Gaiteira, en el Orzán...
Pero esas críticas se volvieron humo conforme se iba comprobando que los negocios, lejos de cerrar, se venían arriba. Y que los repartidores se encontraban con menos problemas incluso que antes para descargar. O que los mayores pasan horas en la calle, en los bancos, hablando o pensando en sus cosas distraídos cuando antes no podían casi ni salir a la calle. Igual que los niños. Las peatonalizaciones ofrecieron a los críos lugares de recreo sin el peligro de jugar entre coches.
Hay alrededor de un millar de calles en la ciudad y el 10 por ciento son peatonales. El Ayuntamiento tiene cuatro tipos de clasificaciones para preservar esa categoría. Así, hay vías que están restringidas totalmente a la circulación -con excepción de los servicios de urgencia, la carga y la descarga de mercancías y el tránsito de automóviles hacia los garajes-, las veinticuatro horas, las hay que solo lo son de fin de semana y también aquellas con restricciones horarias (de 11 a 24 horas o de 12 a 24 horas).
A las 43 nuevas calles que se peatonalizarán en la Ciudad Vieja, se suman actuaciones como la generación de un espacio para disfrute de las personas en el Parrote, y que cuenta también con aparcamiento subterráneo; en la fachada marítima de la Marina, así como otras actuaciones para eliminar las barreras de los itinerarios peatonales entre barrios, como por ejemplo el nuevo itinerario accesible de la plaza de Puga y Parga (conecta Cuatro Caminos con los Mallos), el ascensor de Ramón Cabanillas, las escaleras mecánicas de San Agustín (para mejorar la accesibilidad con la plaza de España), en Maestro Clavé (para conectar la Falperra con Juan Flórez) y en Capitán Troncoso (para salvar el desnivel entre María pita y la Ciudad Vieja); así como otras actuaciones de potenciación peatonal, como en la calle Barcelona, Conchiñas o Cuba.