La nueva formación política elegirá este fin de semana a su primer líder en A Coruña en medio de su primera crisis interna
24 dic 2014 . Actualizado a las 05:00 h.Entre el viernes y el lunes las personas inscritas en Podemos A Coruña, unas 3.000 según los últimos datos, elegirán a los 21 miembros del Consejo Ciudadano y al secretario general de la formación en la ciudad. Tienen a su disposición 51 candidatos, 16 independientes y el resto encuadrados en dos listas: Claro que Podemos y Contigo Podemos.
La clave del proceso es el cargo de secretario general, que será la cara visible del partido y el responsable último de su organización interna. Hay cuatro personas en liza para ese puesto: Isabel Faraldo, cabeza de lista de Claro que Podemos; Isaura Rey, número uno de Contigo Podemos; y los independientes José Luis Fontecha y Yordan Casañas.
Solo se votará por vía telemática y los resultados se conocerán el 2 de enero, cuando se nombrará al nuevo secretario general.
La lista de Iglesias no debate
La campaña ha estado marcada por la presentación en noviembre de la lista Claro que Podemos, que utiliza el mismo nombre que la que encabezó Pablo Iglesias. Esa circunstancia provocó una crisis interna, ya que parte de los militantes, entre ellos muchos de los más veteranos, interpretaron que al llevar esa marca irían con ventaja a los comicios. Faraldo y los suyos decidieron seguir adelante, y en los días siguientes se produjeron varias bajas en la formación, algunas de militantes muy destacados, mientras se repetían las críticas por supuesto favoritismo de la central hacia esa candidatura.
Los críticos llegaron a entregar un escrito a Carolina Bescansa, una de las componentes del núcleo duro de Madrid cuya visita fue interpretada como un acto de apoyo a Claro que Podemos.
La fractura se hizo evidente el pasado domingo, cuando hubo debates entre candidatos en el edificio de sindicatos y no apareció ningún representante de la lista de Isabel Faraldo, lo que provocó estupor entre la militancia.
Ayer mismo Contigo Podemos agradeció la asistencia a los candidatos que sí participaron, al tiempo que lamentaron «que algunos dieran la callada por respuesta» a ese ejercicio de «transparencia pública».