El gobierno local recurre el fallo judicial y no frenará la urbanización
11 dic 2014 . Actualizado a las 11:02 h.El fallo del Contencioso número 4 deja claro que la adjudicación de las obras en el Ofimático se hizo mal. Aquel proceso iniciado por el bipartito y con un contrato firmado en plena jornada de reflexión, acabó en los juzgados. En esencia, el juez entiende que se metieron en un mismo paquete actuaciones -la urbanización y el aparcamiento subterráneo- que debían haber salido a concurso de modo separado, amén de otras posibles irregularidades.
El aparcamiento
La primera de ellas basta que el juez determine la anulación de la adjudicación de la obra «que habrá de afectar a todo el contrato y, como consecuencia, también al posterior acuerdo de adjudicación que fue impugnado», es decir, a toda la obra, retrotrayendo el proceso a esa fase previa para sacarlo a concurso correctamente, algo que tendría que haberse hecho justificando debidamente la excepcionalidad, algo que en la sentencia firmada por la magistrada Rosa Agrasso, consta como que no se ha hecho.
El gobierno local ya ha anunciado que recurrirá ante el TSXG, por lo que el fallo definitivo todavía podría tardar años en llegar. ¿Y mientras tanto? «No cambia nada», decía ayer el concejal de Urbanismo, Martín Fernández Prado, quien asegura que el gobierno local «sigue intentando poner orden» en el Ofimático, una herencia envenenada aprobada en el último momento por PSOE y BNG y que supuso un grave problema para casi todos los implicados desde el principio: desde los empresarios a los vecinos.
Los intentos por reconducir la situación han dado parcialmente sus frutos, pero con un plan que contenta a muy pocos las denuncias se suceden. «Tres años después esto ya no tiene las mismas consecuencias», dice Fernández Prado sobre la anulación de la adjudicación.
Y es que las obras están ya muy avanzadas y no hay intención alguna, por parte de la Ayuntamiento, de pararlas. Los empresarios propietarios de terrenos que presentaron la demanda, reunidos en la asociación Ofimático 2010, piden sentarse a negociar y que haya cambios en el proyecto que aligeren la carga económica que recae sobre ellos y sobre el resto de pequeños propietarios.
«Hemos ajustado lo que hemos podido», dice Fernández Prado, quien apunta que los esfuerzos para incorporar al plan «todo lo que sea sensato» se han hecho y se hacen tanto con sentencia como sin ella. Falta por ver qué puede ocurrir dentro de un tiempo si finalmente el TSXG confirma el fallo del contencioso. Seguramente entonces se seguirán hablando de la herencia.