La corporación respalda a la plantilla, pero desde la oposición se señala al PP como último responsable del despido colectivo
03 dic 2014 . Actualizado a las 05:00 h.El anuncio de despido colectivo en la factoría de Alcoa tuvo, desde el martes, una rápida respuesta de solidaridad con la plantilla por todos los grupos de la corporación. Si bien desde el PP se lanzó un comunicado de apoyo, desde la oposición se responsabiliza a los populares, con su política energética, de conducir a la empresa a la actual situación.
El gobierno municipal mostró su rechazo «tajante» a la posibilidad de cierre que teme la plantilla, instó al Gobierno central a que celebrase la subasta energética extraordinaria, que se había anunciado, y reclamó también «la elaboración de un marco regulatorio nuevo que aporte estabilidad para el futuro de las cerca de 500 familias que trabajan en la factoría coruñesa». Asimismo, en su comunicado, el ejecutivo de Carlos Negreira trasladó su apoyo y solidaridad con la plantilla, así como su disposición «para intermediar en la búsqueda de una solución que garantice la competitividad energética de la factoría y de nuestra comarca».
Por su parte, la portavoz municipal del PSOE, Mar Barcón, que junto a otros representantes del PSOE se reunió con miembros del comité el mismo día que se anunció el despido colectivo en A Coruña y Avilés, indicó que este hecho supone un «drama importantísimo económico y social» y dijo que hay que poner fin a «lo que está siendo el desmantelamiento industrial de la ciudad y de la comarca». «¡Basta ya! Es el momento de que el alcalde, el gobierno local y el PP se pongan las pilas y dejen de hacer seguidismo con unas políticas en las que falta planificación en la política energética a nivel industrial y en las que estamos viendo que el futuro pasa por el desmantelamiento absoluto de la industria», apuntó Barcón, quien recordó el caso de Santa Barbara y consideró que se están produciendo «una cadena de cierres que están desembocando en dejarnos huérfanos de industria».
El BNG, que hoy se reúne con el comité de empresa, aseguró que la ciudad no se «pode permitir o luxo de perder unha empresa como Alcoa e centos de postos de traballo directos e indirectos, cando Galiza é o segundo produtor eléctrico do Estado e é excedentario desta enerxía». Para el portavoz municipal nacionalista, Xosé Manuel Carril, «a solución pasa por unha tarifa eléctrica galega», porque la comunidad pueda diseñar su propia política tarifaria, «que recoñeza a nosa especialización produtiva co fin de favorecer a consolidación das empresas existentes e a localización doutras novas». Asimismo, los nacionalistas estimaron que la situación de Alcoa «é consecuencia de termos un Goberno galego carente de política industrial e un Goberno central que aposta por unha política tarifaria prexudicial para Galiza».
Por su parte, el grupo municipal de EU-V consideró ayer que el primer objetivo es conseguir que la factoría logre un precio asequible en la segunda subasta y, después, una solución de futuro. También defendió recuperar el control público de un sector estratégico como es el energético. Su portavoz, César Santiso, indicó que «mentres o PP lexisla a prol da redución de salarios para promover a competitividade empresarial, mira cara outro lado diante do espolio das eléctricas, que actúan con total impunidade debido as portas xiratorias do bipartidismo, non debemos esquecer que moitos membros do PP e PSOE ocupan cargos de alta responsabilidade nestas empresas, unha vez remata o seu ciclo na política activa».