Las asociaciones vecinales recibirán casi 36.000 euros para diversas actividades
11 nov 2014 . Actualizado a las 05:00 h.Subvenciones, esa es la palabra clave para explicar las convulsiones que sufre el movimiento vecinal, dividido entre las entidades «de siempre» y las de nueva creación, aparecidas tras la llegada del PP a María Pita. No es la primera vez que las entidades veteranas denuncian una estrategia de los populares para redibujar el mapa de asociaciones de forma que favorezca a sus intereses.
El conflicto más grave de esa supuesta lucha soterrada se vivió en enero del año pasado, cuando la agrupación de Monte Alto anunció el cierre de su biblioteca después de que el gobierno local se negase a renovar un convenio nominativo vigente desde 1988.
El responsable de la asociación, Alberte Fernández fue muy claro: «O goberno de (Carlos) Negreira quere afogar á entidade» en respuesta a la «rotunda oposición» de la agrupación al proyecto para construir en Adormideras. Al final el Ayuntamiento ha sido denunciado por los promotores de la zona, descontentos porque el nuevo PGOM no les permite construir todo lo que se les dijo en anteriores mandatos.
Pero el fin del convenio también fue denunciado como una forma de allanar el camino a la Asociación de Vecinos y Comerciantes de Monte Alto, una entidad de nueva creación que las agrupaciones «de toda la vida» vinculan al Partido Popular.
El incendio de la biblioteca se ha apagado, pero los tambores de guerra no cesan y aún retumban más fuerte estos días, en los que el Ayuntamiento aprueba las subvenciones del próximo año, con acusaciones y quejas cruzadas de distintos dirigentes vecinales.
Las arcas municipales repartirán casi 36.000 euros entre las entidades vecinales. Es la cantidad más alta desde que en el año 2012 se hicieron cambios en el mecanismo para dar las ayudas.
Hasta entonces, explican fuentes municipales, se daban 36.000 euros a la Federación de Asociaciones de Vecinos de A Coruña, que administraba los fondos.
El nuevo gobierno quiso dar «más transparencia» a la distribución de ayudas, por lo que desde el 2012 empezó a hacer convocatorias públicas para otorgarlas.
Pueden presentarse todas las entidades registradas que precisen apoyo económico para sus actividades. No se subvenciona el alquiler de locales o de personal.
La decisión final sobre cantidades y beneficiarios la toma una comisión de tres funcionarios de Participación Ciudadana, Contratación y Servicios Sociales. Esos técnicos utilizan un baremo para que las ayudas se repartan entre todos los solicitantes que cumplen los requisitos, así se evita el acaparamiento de subvenciones.
¿Qué pagan las arcas municipales? De todo, desde procesiones hasta torneos de mus o chocolate con churros. La subvención más elevada, 1.659 euros, es para la plataforma vecinal del barrio de las Flores, con la que pagará las facturas de las actividades lúdicas en el mercado de la zona.
Pero hay más. La asociación de Bens tendrá 1.388 euros para un campamento infantil de tiro con arco, la de Feáns cuenta con 1.148 euros para una romería popular en el carnaval, a la Falperra le dieron 1.320 euros para módulos de baile para todas las edades, la recuperación de la «tradicional fiesta de la fresa de Eirís» contará con 1.500 euros, un poquito más se llevarán el certamen fotográfico Luces y colores de Elviña o la procesión al Portiño y sardiñada de Visma, mientras que un viaje de los vecinos de San Cristovo das Viñas a las termas de Ourense tendrá una ayuda de 796 euros.