Juan Chas preside la Federación Salvador de Madariaga que tiene asociadas a nueve entidades. Imputado en la operación Zeta, en el sumario se le vincula con la creación de nuevas entidades.
-¿En el sumario de la operación Zeta se le sitúa como impulsor de entidades para el PP?
-De ese tema no quiero hablar. Es un tema judicial, sobre el que no quiero manifestarme de ninguna manera.
-Este año hubo críticas por el reparto de ayudas.
-Los criterios son los generales que siempre se utilizan en las subvenciones. Lo que estaba mal es lo de antes, que solo iba a una federación y me sigue pareciendo un poco raro que un local del Ayuntamiento que pagamos todos se la entregue a una federación. Eso me parece más escandaloso que el que las ayudas vayan para todas las asociaciones con independencia de la federación en la que están o su antigüedad, se dan por las actividades.
-¿Cómo ve el movimiento vecinal?
-Hubo un crecimiento en el 2011 y ahora se ha estabilizado, está cumpliendo su misión y consolidándose a la nueva situación política, económica y social de los últimos tiempos. Goza de buena salud y refleja el pluralismo que existe en la sociedad, por eso en algunos barrios hay más de una asociación.
-¿Considera que están politizadas?
-No comparto ese enfoque. El planteamiento de las asociaciones de toda la vida va en contra del pluralismo y del derecho que tiene un grupo de vecinos a constituir una asociación. Aquí parece que todo lo que no esté controlado por ellos es del PP y es un planteamiento falso, que pretende coaccionar a la gente para que no cree asociaciones. Siempre he combatido que haya uniformidad, para mí, el pluralismo es un valor y es positivo que haya muchas asociaciones, con la tendencia que reflejen sus asociados. Ellos tienen un sentimiento patrimonialista del movimiento vecinal y para ellos en su cabeza es de ellos y el que entra es con intenciones políticas.
-¿Necesita un revulsivo el mundo de las entidades vecinales?
-Es un problema de todo el asociacionismo en España. Aquí todos somos voluntarios y el voluntariado está en crisis.