El temporal obligó a arribar a seis yates de La route du rhum
09 nov 2014 . Actualizado a las 05:00 h.Las distintas dársenas de A Coruña sirvieron ayer de improvisado puerto refugio para media docena de embarcaciones de diverso tipo que tuvieron que hacer escala en la ciudad a causa del mal tiempo reinante en el hemisferio norte. Esta sucesión de fenómenos meteorológicos adversos, que afecta durante estos días a la costa gallega, provocó que el puerto se volviera a convertir, una vez más, en escala forzosa de navegantes, de solitarios marinos que zarparon el pasado día 2 desde Saint-Malo, en Francia, para cruzar el Atlántico y arribar a la isla de Guadalupe, en el mar Caribe participando en la famosa regata La route du rhum.
Alrededor de noventa navegantes tenían ante su proa 3.542 millas, unos 6.600 kilómetros de distancia. En sus previsiones meteorológicas aparecían vientos fuertes y golpes de mar, pero tuvieron que anotar en su libro de bitácora la caída de casi 4.000 rayos en solo la jornada del pasado martes cuando navegaban frente a las costa gallegas.
Los contemplaron, de noche y de día. Los relámpagos atacaron sus barcos y algunos quedaron seriamente dañados. Cinco yates tuvieron que refugiarse en el puerto de A Coruña. Y un trimarán tuvo que ser remolcado por el Sar Gavia, de Salvamento Marítimo, hasta las instalaciones de Marina Seca, en la dársena de Oza. De otro rescataron a su patrón y quedó a la deriva a la altura de Sisargas, en la costa de Malpica. A varios navegantes también se le hizo larga la regata y buscaron refugio en las costas de Portugal.
Aplauso a las instalaciones
Los tripulantes que llegaron a A Coruña a bordo de sus barcos, o en el helicóptero de Salvamento Marítimo, se deshacen en elogios hacia la capacidad del puerto para acoger a este tipo de embarcaciones, tanto en Marina Coruña, Real Club Náutico o Marina Seca.
En los pantalanes de estos puertos deportivos descansan ahora del esfuerzo que le exigió el temporal para mantenerse a flote. En ellos también ponen sus barcos a punto. En las instalaciones náuticas coruñesas «tenemos todo tipo de servicios, desde el reparador de velas hasta los técnicos en tecnología punta», aseguró Pierre Antoine, patrón del trimarán francés Gamin Olmix.
Este navegante, ganador en tres ocasiones de La route du rhom, es uno de los que no podrá continuar a Guadalupe. Otro barco sí volvió a hacerse a la mar para dirigirse allí. Los demás se abrigan en A Coruña.