Las casas malditas de Labañou

La Voz

A CORUÑA

Los vecinos del Carmen ya saben lo que es tener molestos compañeros de vivienda y ya saben también lo que es vivir un proceso de desahucio. Porque en el Carmen la situación actual no es nueva. En el 2011 ya pasaron por algo parecido, aunque entonces la situación fue, si cabe, más grave.

Tanto que, mientras el consistorio no logró echar a la persona en cuestión, tuvo que poner en el portal del inmueble, en el número 400 de la ronda de Outeiro, a un vigilante jurado para garantizar la seguridad del resto de los residentes, que sufrían las agresiones de uno de los vecinos.

El Carmen es una de las principales bolsas de viviendas en propiedad del Ayuntamiento. Hay algo menos de 400 de titularidad pública. Además, el consistorio es titular también de pisos en los arcones de Orillamar, en Novo Mesoiro y en Eirís, unos 40 en cada caso. Todas ellas las dedica María Pita a alquileres sociales, con precios que varían en función de la renta del demandante -han de ser bajas para aspirar a ellos-, pero que suponen, en muchos casos, recibos de poco más de cien euros mensuales.

En total, unos 500 pisos y apartamentos. Un buen número salió a concurso en los últimos ejercicios y en estos momentos hay lista de espera para poder acceder a los que van quedando vacíos. Los más nuevos son los de Eirís y Novo Mesoiro. En el Carmen se hicieron diversas obras a lo largo de los años para mejorar la situación, no siempre buena, de los inmuebles.