Condenado por abrirle la cabeza con un sacho a un vecino por unos lindes

alberto mahía A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

La discusión tuvo lugar en el 2010 en la parroquia cambresa de Lema y a la víctima le quedó una cicatriz de cuatro centímetros

21 may 2014 . Actualizado a las 11:41 h.

Mientras la finca de uno menguaba, la del otro crecía. Hasta que uno de ellos resolvió el problema a las bravas. Le arreó con un sacho en la cabeza a su vecino y el día del juicio asumió su culpa. Gracias a ese reconocimiento y a que no tiene antecedentes, no tendrá que ingresar en prisión por un delito de lesiones con instrumento peligroso pese a que la pena fue de año y medio de prisión.

Todo sucedió el 11 de enero del 2010. Agresor y víctima se vieron las caras sobre las cuatro de la tarde junto a sus respectivas propiedades, ubicadas en Brexo Lema, en el lugar de Formigueiro (Cambre).

Nunca fueron grandes amigos, pero nadie en el pueblo podía imaginarse que terminarían así. Pero terminaron. Frente a frente, se dijeron las cosas. Las palabras subían de tono y no había nadie cerca que los calmara. Estaban solos. Hasta que uno de ellos decidió que un sacho pusiera el punto y final a la disputa. Lo levantó y lo descargó en la cabeza de su vecino. Con el golpe, el herido cayó sobre el cuerpo del agresor, rodando ambos por el suelo hasta caer juntos y abrazados en un regato.

Detención

Fue cuando alguien los vio y corrió a llamar a la Guardia Civil. Cuando llegaron los agentes se encontraron al herido sangrando abundantemente por la cabeza y al agresor todavía con el sacho en la mano. El lesionado fue evacuado rápidamente al hospital y al procesado lo detuvieron de inmediato. Aquella noche durmió en comisaría y al día siguiente fue puesto en libertad con cargos.

Mientras, su oponente empezaba la recuperación en el centro médico. Había sufrido una herida inciso contusa en la región occipital de 4 centímetros de longitud de la que le quedó una cicatriz de recuerdo. Tardó 20 días en curar después de ponerle 9 grapas.

Desde entonces y hasta hace un mes, el juez le impuso al procesado una orden de alejamiento respecto a la víctima. Aparte de la condena a año y medio de prisión, el agresor indemnizará al agredido en 3.100 euros.