El colegio A Rabadeira de Oleiros se ha librado una vez más de las abejas. Personal especializado fumigó ayer de madrugada la cámara de ventilación de la fachada del centro escolar, donde los insectos habían instalado su colmena, y tras esperar las doce horas pertinentes, operarios municipales volvieron por la tarde a montar las cámaras de las persianas, desde donde se aplicaron los insecticidas, y a limpiar, según confirmó el Concello.
La alarma en el centro escolar, que reanudará hoy las clases tras permanecer ayer cerrado, saltó el miércoles al mediodía cuando el conserje del colegio alertó a la Concellería de Servizos Sociais de la presencia de abejas en los pequeños conductos de ventilación de la fachada del edificio, el mismo punto por el que tres años antes se instaló otra colmena.
El aviso no fue una sorpresa, ya que, según explicó ayer el responsable de Servizos Sociais, Ignacio Crespo, las abejas suelen regresar a los lugares donde establecieron colonias y en Semana Santa ya se detectó la presencia de varias exploradoras en el colegio, aunque no se intervino porque no existía todavía enjambre.
Cámara conectada
Tras descartar la posibilidad de retrasar los trabajos hasta el fin de semana, debido a la necesidad de extremar las precauciones por la presencia entre los alumnos de niños alérgicos a las picaduras de esta especie, los operarios municipales comenzaron a taponar todos los conductos de la fachada del colegio, ya que la cámara de ventilación está totalmente conectada, y a desmontar las cajas de las persianas, una labor que se prolongó hasta medianoche, según relató el concejal, quien supervisó los trabajos. A continuación, personal especializado inició las labores de fumigación, que concluyeron en torno a las dos de la mañana.
Tanto Crespo como el propio alcalde, Ángel García Seoane, que habló de la intervención en Radio Oleiros, restaron importancia al hecho de que se formen estos enjambres en esta época. El concejal, de hecho, aseguró que ayer mismo el apicultor que colabora con su departamento en estos casos fue requerido en dos ocasiones, una de ellas para retirar una colmena que se había instalado en la fachada de una oficina bancaria en A Pezoca, también en la parroquia de Oleiros.
El alcalde, por su parte, se refirió durante su intervención a las protestas de algunos padres de escolares por la suspensión de las clases durante la jornada de ayer y aseguró que le importaban «un bledo» esos comentarios. «Queren ter os rapaces metidos no colexio e punto, pero os perigos hai que abordalos e fixemos o que tiñamos que facer. Se non o fixéramos, habería outros que estarían dicindo o contrario. Non me preocupa o que digan catro cabreados», zanjó García Seoane.