Un pleno extraordinario resolverá la retirada del sueldo del alcalde
28 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.-Encienda el micro, señor Gómez.
-No me da la gana.
El salón de plenos de Sada se quedó corto de asientos para los numerosos vecinos que se acercaron espoleados por el asunto estrella del día, la posible retirada del sueldo al alcalde. Ernesto Anido tendrá nómina al menos quince días más, por una cuestión procesal, pero los sadenses comprobaron de nuevo cómo lejos de cicatrizar, las heridas entre los antiguos socios de gobierno se hacen cada vez más y más profundas. Como prueba, la conversación escrita arriba entre el regidor y el edil del PDSP, Emilio Gómez.
Pasaban 23 minutos de las nueve de la noche cuando el secretario dio paso a la enmienda presentada por Sada Popular para dejar sin sueldo al alcalde. Entre justificación económica y vendetta personal por apearlos del gobierno en diciembre pasado, los ediles de Rodríguez Ares propusieron la recusación de Anido para que no pudiera votar por ser parte implicada. Las cuentas estaban claras: si el alcalde se apartaba de la votación, la probable abstención del BNG y el PSOE daría luz verde a la propuesta y el regidor se quedaría sin nómina de aquí a marzo del 2015. Pero Anido, en un ejercicio de pretendida dignidad, demostró primero que la ley le permitía votar sobre su sueldo para luego, y aquí vendría el golpe de efecto, anunciar que él mismo decidía renunciar a la votación. Inició entonces un discurso en el que comparó el momento que estaba a punto de sufrir («pese al perjuicio que me van a causar vale más la dignidad»), con la decisión tomada diez años antes por Ramón Rodríguez Ares justo después de volver a la alcaldía con la ayuda de un tránsfuga: «Entonces él aprobó que el sueldo del alcalde pasaría de 31.116 euros a 59.194».
Graves alusiones
La decisión y el discurso empezaba a callar bocas hasta que traspasó unas líneas rojas imperdonables, con supuestas alusiones a problemas familiares del histórico alcalde. Las desafortunadísimas palabras, contestadas por parte del público y los ediles del PDSP, emborronaron el resto de su discurso y de poco le valió ya la imagen de generosidad que comenzaba a construir por renunciar casi voluntariamente a su sueldo. Incluso el portavoz del BNG le afeó la conducta saliendo en defensa del propio Rodríguez Ares. «Moncho non tivo maior rival en Sada que Abel López Soto -dijo el propio edil nacionalista-, pero non nos gustan as súas formas». Y a continuación le invitó a dimitir dibujando ante el público el panorama que quedaría en Sada en el caso del cese voluntario de Anido. «Como non nos iamos poñer de acordo sobre o candidato a elixir, sería o do partido máis votado, o do BNG, o que resultase elixido. E a miña primeira medida sería firmar un decreto para que a xunta de goberno a conforme un membro de cada partido e ir tirando así ate o 2015», señaló en una intervención que fue acogida con aplausos.