Tres meses sin José Manuel

Susana Acosta
S. Acosta ARTEIXO / LA VOZ

A CORUÑA

PACO RODRÍGUEZ

La familia del vecino de Arteixo de 54 años desaparecido el 2 de diciembre tiene pocas esperanzas de hallarlo con vida, pero necesitan conocer su paradero

05 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Noelia Mañana Couceiro necesita respuestas. Quiere saber qué es lo que le ha podido pasar a su padre para desaparecer de su casa en A Catuxa, Arteixo, la tarde del pasado 2 de diciembre. Esta semana se han cumplido tres meses de auténtico calvario para esta familia a la que se le agotan las esperanzas de hallarlo con vida. Y siguen sin entender que nadie lo haya visto. «Lo conocía todo el mundo. Me da miedo no saber qué le pasó, por qué se fue. Si tuviera intención de irse no se iría en zapatillas y sin chaqueta. Además, sabemos que estuvo en el Chuac, pero no nos dicen por qué. Tiene que ser bajo orden judicial», explica Mañana Couceiro desesperada al no hallar respuestas. «Es como si se lo hubiera tragado la tierra».

Tanto Noelia como su madre, Rosa Couceiro, explican que José Manuel Mañana, conocido como Fabeiro, tomaba una fuerte medicación y comprobaron que desde su desaparición, no volvió a hacer uso de ella. «Había ido a un entierro y al volver lo vi delante de casa. Pensé que había ido a pasear, pero cuando llegué a casa vi que la televisión y las luces estaban encendidas. Entonces lo llamé por teléfono, me dijo que iba a tomar algo y que ya volvía para casa», explicó Rosa.

La pista de Mañana se pierde en el Chuac, saben que estuvo allí pero desconocen el motivo por el que fue atendido. «La mediación que tomaba lo desorientaba bastante», indicó Rosa.

Sin rastro

Entonces pensaron que al salir del hospital se pudo haber encontrado mal y decidió refugiarse en el algún lugar cercano. Buscaron por todas partes, pero no hallaron ni rastro de él. Ni una sola pista de su paradero: «El recorrido al hospital tuvo que hacerlo en coche, porque desde donde su casa era imposible que llegase y mucho menos en zapatillas y sin abrigo. Alguien lo tuvo que coger o también pudo haberlo llevado un taxi porque tenía dinero. Pero nadie lo vio. Como si se lo hubiese tragado la tierra. Además, sabemos que no cogió el tratamiento en ninguna farmacia, ni tampoco sacó dinero del banco», explicó su hija Noelia.

De lo que están seguras madre e hija es que José Manuel «jamás se habría ido de casa» por su voluntad. Además, la situación familiar es complicada. José Manuel tiene tres hijos, una de ellas es menor de edad. Rosa sobrevive con una pensión mínima por minusvalía y la ayuda que le ofrece el ayuntamiento de Arteixo para mantener a la menor también es muy pequeña. «Servicios Sociales se puso en contacto con nosotros pero el alcalde ni siquiera nos llamó», le reprochan al regidor.

Ahora solo piden que José Manuel aparezca cuanto antes y solicitan ayuda a toda la población para que alguien pueda arrojar alguna pista de su paradero a través del teléfono 660 385 684. Quieren descansar. Lo necesitan. Y José Manuel también.