El gobierno local logró invertir antes del 31 de diciembre el 84,3 % de los fondos disponibles para el 2013, un porcentaje nunca antes alcanzado
12 ene 2014 . Actualizado a las 11:42 h.Las cifras de la contabilidad municipal han confirmado esta semana lo que ya apuntaban en noviembre: en el 2013 el Ayuntamiento logró la mejor ejecución presupuestaria que se recuerda. A 31 de diciembre ese departamento calculó que las «obligaciones reconocidas» sumaban algo más de 241 millones de euros, el 84,3 % de los 285,8 millones disponibles para todo el ejercicio. Se trata del porcentaje más elevado desde el 2008 y el primero desde aquel entonces que supera el 80 %.
Es decir, fue el año del último lustro en el que el Ayuntamiento logró invertir un mayor porcentaje de los fondos que le aportan los ciudadanos dentro del plazo previsto. Parece lógico que sea así, pero los porcentajes de años anteriores indican que la tarea que afrontan los ediles de Contratación y Hacienda, Rosa Gallego y Roberto Coira en la actualidad, y sus equipos no es tan sencilla.
Dentro del presupuesto hay capítulos que se podrían considerar «marías» y que siempre se ejecutan casi en su totalidad. El número 1, gastos de personal, es un buen ejemplo. En cinco años nunca se ha gastado menos del 94 % y el año pasado se alcanzó el 96,1 %. Tiene lógica, el pago de nóminas es un proceso mucho más mecanizado que otros, y las consecuencias de no hacerlo serían funestas. Otro tanto ocurre con los capítulos de gastos, activos y pasivos financieros, que suelen superar el 90 %. De hecho en el 2013 no cayeron por debajo del 98,7 %.
Hay otros gastos que no queda más remedio que liquidar en el plazo correcto, al fin y al cabo los impone un juez. Es el caso de los dos millones que el Ayuntamiento tuvo que desembolsar para indemnizar a propietarios expropiados por gobiernos anteriores en Someso.
Claro que para compensar esas «marías» y emborronar el expediente a fin de curso está el capítulo VII de transferencias de capital. Desde el 2008 nunca se han gastado en plazo más de la mitad de los fondos del segundo. El motivo es que se trata de transferencias a otras instituciones que a veces no exigen el pago dentro del ejercicio previsto y que en ocasiones incluso se renegocian. En el 2013 estaba previsto transferir 18,6 millones, de los que a 31 de diciembre se habían movido 8,8. Queda pendiente, por ejemplo, el pago de cinco millones al Ministerio de Fomento por las obras de la tercera ronda.
La clave está en el capítulo VI de inversiones reales, que se traduce en nuevas infraestructuras y servicios y depende en gran parte de la capacidad de gestión del Ayuntamiento. Su ejecución en el 2013 también fue de récord. Se alcanzó un 65 %, por encima del 61,3 % del 2009, que hasta ahora era la mejor marca del lustro.
Precisamente por su impacto en la ciudad y por su dependencia de la capacidad de gestión del gobierno, el capítulo de inversiones también suele protagonizar la batalla política. Durante la mayor parte del 2013, la oposición y especialmente el PSOE, criticaron el bajo porcentaje de ejecución que se iba conociendo a medida que se aprobaban cambios presupuestarios.
Esos ataques perdieron fuerza en noviembre, cuando se supo que se estaba camino del récord. La oposición puede argumentar que en el 2009 se ejecutó el 61,3 % de los 133,6 millones, mientras que en 2013 se alcanzó el 65 % de 45,4 millones, tres veces menos. La diferencia se debe a que el 2009 fue uno de los años de los planes de Zapatero contra la crisis, que obligaban a gastar los fondos en el mismo ejercicio que se concedían.