Los socialistas le reclaman las obras prometidas en la campaña electoral
17 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Los «eiras» del Ayuntamiento se repartieron ayer estopa política a causa del programa del gobierno local. Fueron en concreto los concejales socialistas José Nogueira y Silvia Longueira los que calificaron a su tocayo en la terminación del apellido, el alcalde Carlos Negreira, de ser un «fraude» por incumplir sus promesas electorales.
La comparecencia de los dos ediles obedece a una estrategia que lleva semanas en marcha, consistente en repasar punto por punto el abultado programa con el que el PP acudió a los comicios, un documento que, impreso y sin tapas, supera los cuatro centímetros de grosor.
Con ese ejercicio los socialistas han constatado que Carlos Negreira todavía «adeuda a los ciudadanos» numerosas infraestructuras, entre ellas: «Siete centros cívicos, dos centros de día, una biblioteca, doce áreas infantiles cubiertas, tres plazas cubiertas, tres calles cubiertas, cuatro escuelas infantiles y la ampliación de dos pistas deportivas, tres de skate, tres de squash, una de pádel y 10.000 plazas de aparcamiento».
Nogueira y Longueira señalaron que la mayoría de esas mejoras estaban comprometidas «en los barrios», en los que Negreira solo habría cumplido «el 10 % de las obras prometidas». El resto siguen en el limbo, y los socialistas vaticinaron que continuarán ahí cuando termine el mandato porque «a estas alturas ya no dará tiempo a terminarlas» antes de los comicios.
Abandono y azucarillos
Nogueira lamentó que el alcalde tenga a los barrios de la urbe «abandonados» y Longueira que el anuncio de su gestión eficiente «se ha disuelto como un azucarillo, no hay gestión y mucho menos una gestión eficaz».
El edil socialista recordó que el gobierno del PP ya ha ejecutado más de dos presupuestos, «casi 700 millones de euros». También destacó que es el regidor «que más poder ha acumulado en democracia, con mayoría absoluta en María Pita y de su partido en la Xunta y en Madrid», y a pesar de eso «no hay inversión en los barrios». Algo que explicó porque «nunca se pone la camiseta de alcalde de A Coruña, se pone la de alcalde del Partido Popular».