La vía avanza, aunque con retraso, mientras no hay plazos para el tren
28 oct 2013 . Actualizado a las 09:24 h.Todavía no es más que tierra amontonada, pero la conexión con la autopista AG-55 de la aún en contrucción nueva carretera del puerto exterior empieza a tomar forma. A la altura del núcleo arteixán de A Furoca se está ya procediendo a nivelar el terreno para esta vía. La carretera debería estar concluida, ya que se adjudicó en septiembre del 2010 a Antalsis y Puentes y Calzadas Infraestructuras y se preveía tenerla acabada en 23 meses, pero los plazos se han ido alargando.
Fomento, el organismo responsable de la obra, fijó posteriormente su conclusión en el próximo año, pero el lento avance de los trabajos hace dudar de que este plazo se cumpla, pese a que se ejecutó el 93 ?% de la inversión prevista para este ejercicio. El ministerio había informado que en este año se enlazaría la carretera con la autopista y ese talud de material que ha aparecido estos días así lo parece indicar. La obra fue avanzando en distintos tramos, así se construyeron ya los túneles que darán acceso directamente desde Suevos a la zona de las explanadas de punta Langosteira, también se horadó la montaña para conectar la zona de Pastoriza con las conducciones subterráneas, pero hasta el momento la vía había quedado suspendida a la altura de la curva de los Conejos en la AC-552, donde sí se han ejecutado algunos de los viaductos que estaban contemplados. Esta autovía de más de 5 kilómetros cuando esté concluida enlazará con las vías de alta capacidad, tanto con la autopista AG-55 como con la A-6.
Mientras la conexión por carretera con Langosteira avanza, aunque con retraso, y está prevista una inversión de 20 millones de euros para el 2014, sigue sin dilucidarse cuándo comenzará, al menos, la construcción de la conexión por tren. Más allá de las palabras de la ministra de Fomento, Ana Pastor, reconociendo la importancia de esa infraestructura para el futuro del nuevo puerto coruñés, poco más se sabe. La conclusión de la obra del tren se había retrasado ya hasta el 2017, pero el hecho de que continúe estancada en el estudio informativo impide saber si es todavía posible cumplir ese plazo. La demanda para que se acelere es una constante entre los agentes portuarios, pero, por el momento, no ha habido una reivindicación contundente para que Fomento, al menos, conteste.