Que Alvedro no es viable ni operativo es una mentira que se cae por si sola cada vez que al aeródromo coruñés le dan la oportunidad de competir. Mientras el mercado se desploma en toda España, las nuevas conexiones operadas por Air Europa elevan la demanda en Alvedro y generan 15.000 nuevos usuarios que antes, como poco, tenían que perder al menos dos horas de su tiempo -que también es dinero- para desplazarse a otro aeropuerto. El primer mes, incompleto aún, demuestra que la apuesta municipal por Alvedro tiene una justa correspondencia en la demanda existente. Todas las rutas crecen. Todos los aviones llevan un nivel de ocupación superior al setenta por ciento, en el umbral de beneficio fijado por todas las aerolíneas para sus rutas.
Alvedro es una herramienta económica de primer nivel. La comarca más pujante económicamente precisa de un aeropuerto competitivo. No se trata de tener muchos destinos a lugares pintorescos, sin apenas retorno. Se trata de garantizar la máxima conectividad con los grandes hubs, españoles y extranjeros, para que las empresas puedan seguir compitiendo en un mercado que cada vez demanda una mayor internacionalización.
Los políticos tienen la obligación de atender las demandas de sus vecinos y ayudar a generar empleo y riqueza. La inversión en Air Europa, como la de Vueling, demuestran que las cosas bien hechas tienen premio. Y eso también es verdad. Feliz 50.º aniversario para Alvedro, que recupera la buena senda.