A final de mes comenzará el desmonte de la antigua entrada al puerto
18 mar 2013 . Actualizado a las 11:37 h.El puerto exterior todavía no tiene ninguna empresa instalada en su recinto, pese a estar operativo desde el pasado verano y haberse realizado singulares embarques. Tenía oficinas, las construidas de manera provisional para ejecutar las dos primeras fases de la obra, pero la continuación de la fase tres se las ha llevado por delante estos días. El viernes, las máquinas eliminaban los últimos vestigios de esas construcciones.
El primer acceso que tuvo la nueva dársena, el que arrancaba del núcleo de Suevos, va a pasar a la historia, ya que está en una zona que será desmontada y por ello se ha procedido a retirar las estructuras que se habilitaron como oficinas, vestuarios y el bar que se habían instalado inicialmente, cuando el volumen de trabajadores era mayor.
Cuando empiecen los trabajos de desmonte también desaparecerá el mirador más emblemático de punta Langosteira, situado frente a las ya desaparecidas oficinas y que permitía una buena vista del muelle y del dique principal con su espaldón, las obras más complejas de las realizadas para construir el nuevo puerto.
Ampliación
La desaparición de las construcciones se realiza después de ejecutar la expropiación de 63 parcelas en sus inmediaciones, que permitirán ganar unos 100.000 metros cuadrados al puerto. Será una zona que se comenzará a desmontar a final de este mes, según las previsiones que maneja la Autoridad Portuaria coruñesa, y se situará a su cota similar a las explanadas ya concluidas. Todo el material que se retire de allí se utilizará para los rellenos en la dársena, que aún tiene dos grandes balsas, y para avanzar en las obras del contradique.
Estos trabajos permitirán ganar otras 35 hectáreas para el puerto exterior, que se prevé que alcance durante este año las 182. El proyecto de Langosteira, cuya conclusión está fijada para el 2016, es que cuente, cuando esté finalizado, con 250 hectáreas de explanadas.