El Consorcio lleva meses sin pagar la gestión de la basura

Eduardo Eiroa Millares
E. Eiroa A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA CIUDAD

El alcalde de Oleiros advierte que no abonará «diñeiros que non proceden»

05 mar 2013 . Actualizado a las 07:01 h.

Se avecina una guerra de la basura en el Consorcio, en la que están implicados también muchos de los que actualmente están involucrados en otra. Con Arteixo, Oleiros, Cambre y Culleredo pendientes de resolver todavía la gestión de la depuración de las aguas residuales, revive ahora de nuevo el conflicto de la basura.

Parte de los alcaldes de los ayuntamientos que forman parte del Consorcio se reunieron ayer para abordar un asunto pendiente de solución desde el año 2011, el de la gestión de la basura, un servicio que presta Albada.

El presidente del Consorcio, José Antonio Santiso, no atendió a las llamadas de este medio; un portavoz aseguró que se trató de una «reunión de trabajo» en la que negó que se hablase de dinero. Otra versión bien distinta ofreció públicamente el regidor de Oleiros, Ángel García Seoane, presente en la cita. «Preténdese por parte da empresa cobrar uns diñeiros que non proceden. Hai que pagarlle o que fai, non o que non fai. A empresa está tratando o lixo a medias e incumprindo o convenio. No público non se miran os diñeiros como Deus manda e as empresas fan o que lles da a gana, e o que teñen que facer é cumprir e non reclamar máis que o que lles hai que pagar», dijo el alcalde.

Otras personas presentes en la reunión entendieron también que se hablaba de dinero, concretamente de que la empresa no era capaz de cubrir los costes del tratamiento de los residuos y que se hacía necesario ampliar la aportación, eso sí, sin concretarse cuánto.

Desde la empresa aseguran desconocer que se hubiera celebrado esa reunión. La compañía no negocia con el Consorcio. Las tarifas que aplican a todos son, por convenio, las mismas que se cobran en A Coruña.

Según ha podido saber este medio, el Consorcio no abona regularmente, más allá de algún pago parcial, las cuotas que le corresponden desde mediados del 2011. Entonces surgió una discrepancia porque, rebasada la capacidad de Nostián, la tarifa de vertido se vio incrementada por la necesidad de trasladar los rechazos -la basura que no se puede tratar allí- a otros lugares. El Consorcio se plantó y aceptó seguir pagando el tratamiento, pero no el vertido de rechazos, que gestiona a menor precio con otra empresa.