El PSOE pide al alcalde que haga valer el «interés nacional» de la planta
20 feb 2013 . Actualizado a las 07:05 h.Si General Dynamics (GD) decide salvar la fábrica de armas, sus 172 trabajadores amenazados de despido no tendrán nada que agradecer al Ministerio de Defensa. El delegado del Gobierno en Galicia, Samuel Juárez, confirmó y defendió ayer la decisión del departamento que dirige Pedro Morenés, un ministro polémico por sus vínculos a la industria armamentística, de no intervenir ante la multinacional estadounidense para evitar el cierre. «La fábrica de armas es de una empresa privada y el ministerio no tiene nada que decir, es una decisión que incumbe a la empresa en el ámbito de su actividad», aseguró Juárez.
Eso a pesar de que Santa Bárbara Sistemas, la antigua empresa pública española titular de la fábrica que GD adquirió en el 2001 por cinco millones de euros en plena ola de privatizaciones del PP, es una de las principales suministradoras de las Fuerzas Armadas. Y también a pesar de que la firma estadounidense se ha ahorrado cerca de 500.000 euros en el IBI del Ayuntamiento desde el 2001, un privilegio reservado a terrenos que albergan instalaciones dedicadas a la defensa nacional.
Esos vínculos a la defensa del Estado, que justifican la exención fiscal, no sirven para justificar una intervención del ministerio. Juárez insistió en que «el Ministerio de Defensa no tiene una vinculación especial con esa empresa (Santa Bárbara). Es su cliente, como de otras muchas en el ámbito de la contratación pública, pero no hay una relación especial».
El grupo municipal socialista criticó la «contradicción» y pidió al alcalde, Carlos Negreira, que «haga valer ante el Gobierno que si la fábrica de armas es de interés de defensa nacional para no pagar el IBI también lo es para mantenerla abierta».
Mientras, el comité de empresa se trasladó a Madrid para entrevistarse con los líderes sindicales y con representantes del resto de las factorías del grupo con el fin de pactar un calendario de movilizaciones.