Ha recobrado vida un asunto urbanístico que arrancó en el epílogo del bipartito. El llamado caso Relámpago encubre la operación de urbanización de la parcela de Someso, un polígono en el que estaban previstos dos grandes rascacielos promovidos por Caixa Galicia en los días de vino y rosas del bum inmobiliario, así como numerosas obras, entre ellas algunas cuyas licencias ya han caducado. La operación, que ya les ha costado más de diez millones de euros a las arcas municipales en sentencias firmes que castigan supuestas irregularidades en la adquisición de terrenos, siempre estuvo en el punto de mira del PP. Ahora, tras una investigación interna, el gobierno local entiende que hay algunos indicios sospechosos y pide a la Fiscalía que intervenga por si hubiera materia penal. De momento, los primeros datos ofrecidos por Julio Flores y Martín Fernández Prado insinúan más que muestran. Algunas fuentes apuntan a que el caso quedará en agua de borrajas, por falta de materia punitiva o, en todo caso, por haber prescrito cualquier irregularidad. Los señalados políticamente se declaran tranquilos y con las manos limpias. El grupo socialista, con dos exediles de Urbanismo en sus bancos, ya se había autodenunciado para demostrar su inocencia. Habrá que ver si el Relámpago se queda en chispazo o si hay consecuencias de índole política.
El Pepri. Pocas ciudades tienen entre su patrimonio una riqueza como la de A Coruña. Su condición de ciudad de real abolengo, otorgada en 1208, le permitió un desarrollo inédito en otras urbes que entonces disfrutaban de mayor tamaño u oportunidades. Las huellas de ese pasado esplendoroso, a pesar de los ataque sufridos, primero de los piratas corsarios, luego de las guerras y batallas y finalmente de algunos especuladores, aún pueden verse con un simple paseo por el casco histórico. Cualquier zanja en el subsuelo abre una conexión con el pasado. Quizá por ello, el nuevo Plan Especial de Protección y Reforma Interior de la Ciudad Vieja y la Pescadería (Pepri) nos ofrece una oportunidad única de reconciliarnos con nuestro pasado.
Libertad de prensa. También han llamado la atención las reacciones de diferentes colectivos sobre la prensa en la semana consagrada a conmemorar la libertad de expresión. Extraña poco que el BNG culpe a algunos medios de su ineficacia o de sus malos resultados. Como en Sada esta misma semana a cuenta del plan general. Quizá sorprende más que en ámbitos académicos, en dos reuniones de distintos ámbitos de la UDC, se dedique parte del turno de ruegos y preguntas a cuestionar determinadas entrevistas. Un aspirante frustrado a rector llegó incluso a reprochar la oportunidad de las declaraciones de otro claustral. Quizá sería más productivo que dedicaran su tiempo a gestionar y captar recursos para potenciar la institución universitaria, en lugar de despilfarrar energías promoviendo una antediluviana e innecesaria censura.
Correturnos en la lista del PP
En el anterior mandato de Núñez Feijoo se produjo un hecho inédito. Por primera vez desde la reinstauración de la democracia, se agotó una candidatura completa. Los 24 componentes de la lista del PP por A Coruña pasaron en algún momento por las dependencias del Parlamento gallego y ocuparon un acta. Pudieron ser más, ya que se llegó a especular incluso con algún cambio de última hora que hubiera obligado a tirar de los suplentes de la candidatura popular, aunque finalmente no fue necesario. Quizá, porque entre los suplentes se hallaba algún díscolo y algún alcalde que hubiera tenido que dimitir de su cargo para entrar en O Hórreo.
Ese movimiento rotatorio entre los miembros de la lista se ha iniciado ya apenas unos días después de la toma de posesión de Núñez Feijoo. Dos de sus primeros nombramientos son los de dos coruñeses que ya han colaborado con él en el primer mandato. Álvaro Pérez volverá a ser su sombra como director de Presidencia, mientras que Belén do Campo repetirá como delegada de la Xunta en la ciudad. El peso de A Coruña y su área en el Parlamento recae, por ahora al menos, en la conselleira Beatriz Mato.