Siete operarios limpiaron los residuos que dejaron los jóvenes
25 ago 2012 . Actualizado a las 07:07 h.El reloj floral de Méndez Núñez consiguió superar su primera prueba de fuego, sobrevivir al botellón con las agujas intactas. Parece que la cámara nocturna instalada para velar por su integridad resultó efectiva y consiguió disuadir la atención de los jóvenes que de madrugada se dieron cita en los jardines para hacer botellón. El pasado martes el mecanismo recuperó las agujas después de diez meses parado, como consecuencia de los destrozos sufridos precisamente durante la celebración de dos botellones casi consecutivos. El pasado 30 de septiembre, los ataques vandálicos de desconocidos destrozaron una de las manecillas, la otra pudo ser reparada, que tuvo que ser sustituida por una nueva. Apenas diez días después, la resaca de una nueva juerga nocturna volvió a causar estragos en el mecanismo, por lo que se optó por no colocar unas nuevas hasta estudiar medidas de seguridad.
A pesar de que el tiempo no acompañó, tampoco impidió que centenares de jóvenes se reunieran la noche del jueves en los jardines, que despertaron ayer con algunos restos de basura, aunque menos de lo habitual. Desde el servicio de limpieza aclaran que no se necesitó un refuerzo especial para la noche del jueves, y que funcionó el operativo habitual. Hasta Méndez Núñez se desplazaron un total de siete personas, (cinco peones, una barredora y una baldeadora). Comenzaron las tareas de limpieza alrededor de las siete de la mañana y desmontaron el operativo apenas una hora y media después. Los trabajadores dicen que no fue una noche muy movida, que solamente había residuos y restos de botellas en el estanque y en la zona de juegos infantiles, y que no se recogió mucha basura en comparación con otras noches de este verano.
Otro grupo de cinco personas (tres peones, un barredora y un baldeadora) se ocupó de la zona de Juan Canalejo.