La gran traca final de la regata

María Vidal Míguez
María Vidal A CORUÑA/ LA VOZ

A CORUÑA

PACO RODRÍGUEZ

La exhibición aérea y los fuegos artificiales pusieron el broche final

13 ago 2012 . Actualizado a las 07:02 h.

El cielo coruñés fue sin duda el protagonista del fin de fiesta de la Tall Ships Race. La exhibición aérea por parte del equipo Bravo3 Repsol y los fuegos artificiales a medianoche dejaron postales únicas de la dársena coruñesa. Por la mañana, el muelle de Trasatlánticos se llenó para ver a tres de los mejores pilotos a nivel mundial realizar acrobacias a más de 700 metros de altura. Durante los quince minutos que duró la exhibición, esta patrulla civil, única en Europa, realizó desde figuras acrobáticas clásicas, donde la técnica y la perfección del vuelo sincronizado de alta complejidad quedaron de manifiesto, hasta momentos al más puro estilo libre, donde los dos aviones de forma individual ejecutaron maniobras de alta precisión. Cruces a velocidades superiores de 400 kilómetros por hora y a apenas metro y medio de distancia, además de bucles consecutivos para formar la silueta de un trébol, descensos vertiginosos muy cerca del mar, y series completas de figuras de gran vistosidad. A medianoche, una sesión de fuegos artificiales desde el castillo de San Antón sirvió como colofón para un fin de semana de lo más marinero.