La exportación de talento según Guéra y Seguí

Fernando Molezún A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Dibujo para los lectores de La Voz del mallorquín Bartolomé Seguí
Dibujo para los lectores de La Voz del mallorquín Bartolomé Seguí

«España es una potencia a la hora de exportar dibujantes a mercados tan exigentes como el americano o el franco-belga». Así de rotundo se muestra el dibujante mallorquín Bartolomé Seguí cuando se le pregunta por el estado actual de la historieta en nuestro país. «Vivimos una época de esplendor creativo, aunque no termine de reflejarse en el desarrollo de una industria», explica el premio Nacional de Cómic del 2009 -por Las serpientes ciegas, con guion de Felipe Hernández Cava-, que estos días participa en Viñetas desde o Atlántico.

Ayer hizo un repaso este autor a su evolución estilística, algo complejo dada la versatilidad demostrada a través de sus trabajos, desde sus participaciones en revistas como El Víbora o Cairo hasta la reciente Historias del barrio: «En la época de las revistas mensuales podías encontrar en ellas un modo de lanzarte a la profesión con pequeñas incursiones, pero ahora es más complicado, porque el autor que empieza tiene que hacerlo con toda una novela gráfica», lamenta el ilustrador, que también aprovechó para celebrar la instauración de un reconocimiento como el Premio Nacional, «que viene a normalizar el mundo del cómic, equiparándolo al resto de artes, algo que nos permite acceder al gran público», explica el autor de Hágase el caos, historia ambientada en la guerra de los Balcanes.

Fue huyendo precisamente de ese conflicto como llegó el serbio Guéra a nuestro país, allá por 1991, y lo hizo para quedarse: «Llevo 21 años aquí, pero hace solo un mes que soy español», aclara el dibujante de la serie Scalped, que publica una de las grandes editoriales americanas, DC Comics, dentro de su línea Vértigo: «Me cogió por sorpresa, jamás pensé que fuese a tener tanto éxito. Yo me limité a mezclar mi estilo europeo con la efectividad del dibujo americano», analiza.

El serbio tuvo también palabras de recuerdo para Jean Giraud, Moebius, fallecido este año y del que reconoce gran influencia a través de su Blueberry: «Le debo la madurez profesional, su poder gráfico que puso a disposición de los que vinimos detrás un sinfín de estilos y técnicas derivados de una imaginación infinita. Creo que es el artista del siglo, comparable al mismísimo Picasso», asegura Guéra, que el sábado mantendrá un encuentro con los asistentes al salón.