Pazo rebate las críticas a la figura del concejal de barrio y asegura que ha mejorado la comunicación con los vecinos
20 abr 2012 . Actualizado a las 11:54 h.Susana Pazo Meijide (A Coruña, 1968) es la nueva cara del gobierno local, al que entró en sustitución de Juan de Dios Ruano.
-En mayo se quedó a las puertas de entrar en la corporación. ¿Esperaba hacerlo tan pronto?
-No fue una sorpresa, porque Juan de Dios obtuvo acta de diputado y fue nombrado miembro de una comisión que le requería viajar mucho tiempo.
-¿Le dio algún consejo?
-La relación era ya muy fluida anteriormente, por amistad, por lo que los consejos me los daba desde el principio, no fueron a raíz de su marcha.
-¿Cuál ha sido su trayectoria política?
-En el último congreso local del PP me nombraron coordinadora general en La Coruña y, a partir de ahí, desarrollé mi labor dentro del partido y entré en la candidatura.
-Es técnico de servicios sociales en A Baña. ¿Va a compatibilizar el puesto con la concejalía?
-No, no lo voy a compatibilizar.
-Coincidiendo con su llegada, se presentó un nuevo protocolo de las concejalías de barrio. ¿No funcionaba el modelo anterior?
-Yo creo que no se puede hablar de cambio, sino de continuidad. Solo se presentó un procedimiento operativo, para que al ciudadano le quedara más claro el canal de entrada de sus demandas, sugerencias y reclamaciones. Es un trabajo que se realiza desde el primer momento y ahora se plasma en un procedimiento operativo.
-Se decía que, al no haber barrios asignados a cada edil, era difícil saber a quién dirigirse.
-No es que no estuvieran asignados, pero no estaban reflejados en un documento como están ahora. Pero había coordinación entre los concejales.
-Desde la oposición y algunas asociaciones de vecinos se critica la figura del concejal de barrio, asegurando que actúan como tapones.
-Por primera vez se han creado unas concejalías que van a estar en contacto con el ciudadano, a pie de calle. Hasta ahora no he recibido quejas de ese tipo.
-¿Cuantas reuniones pueden tener al día? Hablaban de 613 en diez meses, que salen a más de 20 al mes cada una de las tres concejalas.
-Es un trabajo muy dinámico, hay días que tenemos reuniones con distintas asociaciones, con vecinos en los barrios, estamos asequibles todo el día, a pie de barrio. Cualquier vecino nos aborda, por lo que es muy fácil llegar a esas cifras.
-¿Cuál es la principal demanda?
-Lo que preocupa a los vecinos son pequeñitas cosas del día a día, de su barrio.
-Sin coches oficiales, ¿cómo visitan los barrios?
-La ciudad de La Coruña es estupenda para pasear. Si el tiempo lo permite, hacemos nuestro trabajo paseando, porque así podemos conocer in situ las necesidades de los barrios, y si el tiempo no acompaña utilizamos o el bus urbano o nuestros coches particulares. Pero estar a pie de barrio es otra herramienta para nuestro trabajo.
-Los jardines de Méndez Núñez están asignados a su área. ¿Ha recibido alguna queja por el botellón?
-De momento, no he recibido quejas vecinales por el botellón.
-Los hosteleros piden la prohibición. ¿Es factible o es mejor tenerlo concentrado?
-El PP es sensible, pero es un tema que hay que abarcar desde distintas áreas, sentarse, estudiarlo y tratarlo con consenso de todos los agentes implicados.