El Oar coruñés cumple sesenta años en el balonmano con una sólida apuesta por una cantera que permita devolver al decano a la élite nacional
13 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Toda una vida ha pasado desde que Calvo Conde y el sacerdote Iglesias de la Torre se hicieron cargo de las inquietudes deportivas de aquellos jóvenes de la Ciudad Vieja que se reunían en la calle Amargura para progresar en el balonmano. En aquel 1952 nació en el seno de la Agrupación Acción Católica el Club Obra Atlética Recreativa de la Ciudad Vieja de A Coruña de 1952. Es decir, el decano de los clubes de balonmano coruñeses, el Oar. El segundo de Galicia tras el Teucro (1945).
En el sexagésimo aniversario (mayo será el mes de las grandes celebraciones), poco queda ya de aquel equipo que jugaba en el relleno de la Marina, donde hoy está el hotel Atlántico. Salvo el espíritu. Por eso, hace poco que el club y uno de sus maestros, José Porras recibieron la medalla al mérito de la federación gallega.
Con veintidós años de presencia en la entidad, el actual entrenador del primer equipo, Pablo Aguirregabiria representa el vínculo entre pasado, presente y futuro y personaliza el vestuario vertebrador del Oar. «Todos éramos y somos de A Coruña de toda la vida, aunque hubiésemos nacido fuera. Sevilla, Cabanas, Becerra, Julio Rey... o nacieron en la ciudad o vinieron jóvenes por diversas causas, como familiares o de estudios», explica.
El proyecto
El impulso tomado desde los jardines de Méndez Núñez en los años 50 y 60 llevó al club a flirtear con las fases de ascenso a Primera Nacional hasta que el acceso a División de Honor B establece un hito en el año 2004. El hoy y el mañana inmediato pasan por la cantera. «Se ha rebajado mucho la media de edad, se trata de un proyecto integral y, aunque es complicado competir en categoría nacional solo con canteranos, se trata de jóvenes con mucha proyección», argumenta Aguirre, que contrapone otros proyectos como el Octavio vigués. «Es difícil juntar todo en el mismo proyecto: élite y cantera», concluye.
Esta temporada, desde la Primera Nacional A, Aguirregabiria sigue mirando hacia arriba: «Al principio de curso, nadie contaba que con esta plantilla se pudiese aspirar a lo más alto, pero está respondiendo y terminará con la cabeza muy alta».