Alfonso Molina espera un baipás

gabriel lemos A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

GUSTAVO RIVAS

El proyecto para su ampliación está paralizado desde el 2003

26 feb 2012 . Actualizado a las 07:02 h.

Una arteria colapsada y varios diagnósticos sobre la mesa que discrepan en cómo aplicarle el urgente baipás. Este es el estado actual de la avenida de Alfonso Molina, que mientras se debate su futuro sigue soportando un estado de atasco casi permanente, para desesperación de los miles de usuarios que tienen imposible buscar una vía de acceso alternativa, ante los retrasos en la ejecución de la tercera ronda.

El proyecto para la ampliación de la principal conducción del tráfico en la ciudad ya ha conocido hasta tres Gobiernos diferentes y un total de cuatro ministros. Pero sigue en un cajón. En este tiempo, el diseño se ha actualizado en varias ocasiones, adaptándolo a las sugerencias del Ayuntamiento, pero las líneas maestras se mantienen inamovibles.

La principal mejora pasaría por ampliar la plataforma de circulación a un mínimo de cuatro carriles por sentido, frente a los tres actuales. Los estudios técnicos realizados hasta ahora preveían separar los flujos de acceso a la ciudad, segregando el carril de cambio de sentido que permite volver a entrar en la ciudad de los que desembocan de la autopista. Para acabar de dar fluidez al tráfico en dirección entrada, el proyecto manejado por Fomento prevé también desdoblar el carril de acceso a Pocomaco, que es el que genera más embotellamiento por la confluencia de conductores que se dirigen al polígono industrial con los que van a Carrefour, Espacio Coruña o los que lo utilizan para entrar a Matogrande.

Además de esta actuación, el proyecto prevé otras dos fases en la intervención: una en la zona de Ponte da Pedra para mejorar la conexión con la Grela y otra a la altura de la gasolinera, con el fin de atender la demanda de fluidez en las incorporaciones a la autopista, la carretera de la Zapateira y hacia Palavea y Vilaboa.

En conjunto, el proyecto del Gobierno está valorado en cerca de nueve millones de euros.

Sin embargo, la actuación que los técnicos juzgan necesaria para resolver los problemas de movilidad choca frontalmente con la concepción que Joan Busquets ha incluido en su proyecto para el nuevo plan general. Entiende el urbanista catalán que la tercera ronda será ya un remedio suficiente para descongestionar Alfonso Molina y por eso propone reconvertir lo que ahora es una cicatriz de asfalto en un gran bulevar urbano de baja densidad circulatoria y un envoltorio verde.

Con la tercera ronda como vía de entrada y salida principal a la ciudad, complementada con la avenida del Pasaje, Alfonso Molina solo quedaría como acceso al centro, una Castellana coruñesa que transformaría la avenida a otros tipos de movilidad, con más espacio para los peatones y tráfico sin motor, con la implantación de un carril bici.

Una alternativa provisional

Mientras se encuentra el momento, y los fondos, para acometer el proyecto global de ampliación, desde el Ayuntamiento insisten en la necesidad de aplicar microcirugía para solucionar los problemas más enquistados. Así, el edil de Movilidad, Julio Flores, entiende que la solución «más sencilla» pasa por discriminar el tráfico que se dirige al centro del que se desvía a Pocomaco y Someso.